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Capítulo 15 Editar

—¿Qué es esto?

Le pregunté a Godfrey discretamente.

—Hmm, estoy al tanto de lo que pasó entre ustedes. Pero ya que son camaradas del mismo gremio, pensé que esta sería una buena oportunidad para trabajar la mala relación que tienen.

Mientras veía a Godfrey riéndose con su cabeza levantada hacia el cielo, Cradil lentamente caminó hacia mí.

—...

Me puse tenso y me preparé para reaccionar rápidamente ante cualquier situación. Incluso aunque estuviéramos en un área segura, no podría decir que era lo que él iba a hacer.

Pero al contrario de lo que esperaba, Cradil de repente se inclinó e hizo una reverencia. Entonces murmuró con una voz apenas audible bajo su largo cabello.

—Lo...siento por causarte problemas anteriormente...

En este momento realmente estaba impresionado. Mi mandíbula cayó del asombro y me quedé sin palabras.

—No volveré a actual tan groseramente otra vez... Espero que me puedas perdonar...

No podía ver su expresión ya que lo ocultaba su largo y grasiento cabello.

—Ah...sí...

Cuando me forcé a asentir, me pregunté qué era lo que estaba sucediendo. ¿Acaso le habían alterado su personalidad con una cirugía o algo parecido?

—Sí, sí. ¡¡Bien, ahora cuídense desde ahora!!

Godfrey dio otra carcajada. Me sentí muy desconfiado, ya que Cradil debía estar tramando algo, pero no podía adivinarlo con tan sólo mirarlo con la cabeza agachada. En contraste con sus emociones exageradas, SAO interpretaba difícilmente las expresiones que fuesen sutiles. Por ahora, sólo podía aceptar sus disculpas, pero esto me hizo recordar que no bajara la guardia.

El último miembro llegó después de un rato, y luego partimos hacia el laberinto. Justo cuando empecé a entrar en mi ritmo, Godfrey me detuvo con voz ronca:

—Espera... la capacitación de hoy se llevará a cabo bajo las circunstancias más realistas. Quiero ver lo bien que enfrentas las situaciones peligrosas, así que voy a tomar todos tus cristales.

—... ¿Incluso nuestros cristales de teletransportación?

Godfrey sólo asintió en respuesta. Dudé. Los cristales, especialmente los de teletransportación, eran la última red de seguridad en este juego de la muerte. Yo nunca había estado sin ellos. Estaba a punto de rechazar esto, pero un problema en este caso podría poner a Asuna en una complicada situación, por lo que decidí contener mis palabras.

Viendo como Cradil y el otro miembro entregaban obedientemente sus cristales, no tuve más remedio que seguirlos. Godfrey incluso revisó cuidadosamente mi inventario después.

—Hmm, bien. ¡Entonces, vamos!

A la orden de Godfrey, salimos de Grandum y viajamos hacia el Área del Laberinto que pudimos ver en el lejano oeste.

El área de entrenamiento del piso cincuenta y cinco era un páramo desolado que casi estaba desprovista de vegetación. Quería terminar el entrenamiento rápidamente, así que sugerí que corriéramos todo el camino hacia el laberinto, pero esto fue rechazado por un simple movimiento de mano de Godfrey. Muy probablemente fue porque se había centrado en incrementar sus estadísticas de fuerza, no teniendo en cuenta su destreza. Yo sólo podía rendirme y continuar caminando a través de este desierto interminable.

Nos encontramos con monstruos un par de veces. Pero cuando se trataba de esto, no tenía tiempo para esperar pacientemente las órdenes de Godfrey, así que simplemente los cortaba de inmediato.

Finalmente, más allá de las elevadas montañas rocosas, la piedra caliza gris del laberinto por fin apareció a la vista...

—¡Está bien, tomaremos un descanso en este lugar!

Después de que Godfrey anunciara esto con su voz ronca, la party se detuvo.

—...

Yo quería solo correr a través del laberinto, pero imaginé que no lo permitirían aunque lo sugiriera, así que simplemente suspiré y me senté sobre una roca. Ya era casi mediodía.

"Voy a repartir la comida."

Godfrey sacó cuatro bolsas de cuero, y se las arrojó a los demás miembros. Atrapé el mío con una mano y la abrí sin ninguna expectativa. En su interior había una botella de agua y un poco de pan duro que se vendía en cualquier tienda NPC.

Abrí la botella y bebí de ella, mientras maldecía mi mala suerte. Ahora mismo estaría comiendo los bocadillos hechos a mano de Asuna si todo hubiera salido como habíamos planeado. Entonces, de repente me di cuenta de que Cradil estaba sentado sobre una roca un poco distante. No había tocado aún su bolsa, y esos ojos por debajo de su largo cabello oscuro estaban mirando en nuestra dirección.

¿Qué demonios está viendo en...?

Una fría sensación atravesó bruscamente mi cuerpo. Él estaba esperando algo. Ese algo... lo más probable–

De inmediato lancé la botella y traté de escupir el líquido que tenía en mi boca.

Pero ya era demasiado tarde. La fuerza repentinamente abandonó mi cuerpo y colapsé. Alcancé a ver mi barra de HP; ésta estaba rodeada por una línea verde que por lo general no se encuentra allí.

No había duda... era un veneno paralizante.

Cuando miré a mi alrededor, descubrí que Godfrey y el otro miembro también estaban retorciéndose en el suelo. Inmediatamente busqué en el interior de mi bolsa con mi antebrazo izquierdo, pero esto sólo intensificó mi pánico. Ya había entregado todos mis cristales de antídoto y de teletransportación a Godfrey. Todavía tenía una poción, pero éste no tiene ningún efecto sobre la parálisis.

—Je...jejejeje...

Una risa estridente llegó a mis oídos. Mientras estaba sentado en la roca, Cradil se agarró su estómago con las dos manos y se inclinó de tanta risa. Sus ojos revelaron el enloquecido éxtasis que yo recordaba muy bien.

—¡Waha! ¡Jaja! ¡Jajajajaja!

Él soltó una carcajada hacia el cielo, aparentemente incapaz de controlarse a sí mismo. Godfrey se le quedó viendo con una expresión de estupor.

—¿Qué...qué es esto...? ¿No era el agua...que preparaste, Cradil...?

—¡Godfrey! ¡¡Rápido, utiliza un cristal de antídoto!! . Después de oír mi grito, Godfrey finalmente comenzó a hurgar en la bolsa que se encontraba a su lado.

—¡¡Hya–!!

Con un extraño grito, Cradil saltó de la roca y pateó hacia un lado la mano izquierda de Godfrey con su bota. Un cristal color verde salió de la mano de Godfrey. Cradil lo recogió, entonces metió la mano en la bolsa de Godfrey, sacó los cristales restantes y las puso en su bolsa.

Todo había terminado.

—...Cradil, ¿qué estás haciendo...? ¿Es esto algún tipo de ejercicio de entrenamiento...?

—¡¡Idio–ta!!

Dijo Cradil cuando pateó a Godfrey, quien todavía no había comprendido la situación y murmuró estas estúpidas cosas, en la boca.

—¡Argh!

El HP de Godfrey disminuyó un poco, y al mismo tiempo el cursor de Cradil cambió de amarillo a un color naranja de categoría criminal. Pero esto no cambia nada. No había manera de que alguien pasara por un piso que ya había sido despejado.

—Godfrey, siempre pensé que eras un idiota, pero nunca me imaginé que fueras tan inútil. ¿No me digas que incluso tu cerebro está hecho de músculo? "

La aguda risa de Cradil hizo un eco que atravesó los páramos.

—Todavía hay muchísimas cosas que quisiera decirte... pero no me gustaría perder mi tiempo con pequeñeces...

Cradil desenvainó su espada a dos manos mientras hablaba. La levantó en el aire y estiró su delgado cuerpo. La luz del sol se reflejaba en la gruesa hoja en el momento en el que la blandía.

—¡E-Espera, Cradil! ¿Qué...qué estás diciendo... no es...no es este entrenamiento...?

—Sólo cállate y muere.

Cradil escupió y blandió su espada sin piedad. Un pesado y sordo ruido sonó, y el HP de Godfrey disminuyó considerablemente.

Godfrey finalmente comprendió la gravedad de la situación y empezó a gritar. Pero ya era demasiado tarde.

Dos, tres veces, la espada descendía con un brillo sin piedad, y el HP de Godfrey se reducía notablemente con cada golpe. Luego, cuando llegó a la zona roja, Cradil se detuvo.

Justo cuando pensaba que no iba a cometer un asesinato sin importar qué tan loco estuviera, Cradil agarró su espada y lentamente la empujó en Godfrey. Mientras el HP de Godfrey se reducía poco a poco, Cradil comenzó a presionar con todo su peso contra la espada.

—¡¡Aaaaaaaahhh!!

—¡¡Hyahahahaha!!

Aunque el lamento de Godfrey se hizo más fuerte, Cradil comenzó a mezclarlo con un extraño grito de sí mismo. La espada excavó lentamente el cuerpo de Godfrey y su HP disminuyó a un ritmo constante...

Mientras que el otro miembro y yo mirábamos en silencio, la espada de Cradil penetró completamente a través de Godfrey, y su barra de HP llegó a cero al mismo tiempo. Lo más probable es que Godfrey no entendió lo que estaba sucediendo, incluso cuando su cuerpo se destrozó en incontables fragmentos.

Cradil lentamente sacó su espada de la tierra, y luego giró la cabeza como el muñeco de un reloj y miró al otro miembro.

—¡¡Ah!! ¡¡Ahhh!!

Con estos breves gritos, el miembro se agitó en un intento de escapar. A continuación, Cradil comenzó a caminar hacia él de forma extraña.

—...No tengo nada contra ti... pero de acuerdo a mi escenario, sólo yo puedo regresar con vida...

Levantó su espada mientras murmuraba para sí mismo.

—¡Aaaahh!

—¿Quieres oír ~? Verás, nuestra party–

Descendió su espada, y sus oídos se volvieron sordos a los gritos del miembro.

—Fue emboscada en el desierto por un gran grupo de PK–

Otro golpe.

—Luchamos con valentía, pero ustedes tres murieron.

Y otro.

—Yo fui el único que quedó, pero hice retroceder a los delincuentes y me las arreglé para mantenerme con vida antes de regresar al cuartel.

Después del cuarto ataque, el HP del miembro desapareció. Un efecto de sonido que envió escalofríos en mi cuerpo resonó. Pero Cradil se veía como si hubiera oído la voz de una diosa. Se quedó allí, en medio de la explosión de fragmentos, y la escuchó con una expresión de felicidad en su rostro.

No era su primera vez...

Estaba seguro de ello. Su cursor puede que se haya convertido hacía unos momentos en el color naranja de los criminales, pero había muchas maneras despreciables de matar a las personas sin que se dispare ésta. Sin embargo, entendiendo este hecho, ahora no se podía resolver nada.

Finalmente, Cradil se volteó para mirarme, con una alegría incontenible que se difundía a través de su rostro. Él caminó lentamente hacia mí, haciendo un ruido insoportable con su espada cuando lo arrastraba por el suelo.

—Oye.

Se agachó junto a mí, que estaba tirado todavía en el suelo, y susurró.

—Gracias a un idiota como tú, he tenido que matar a dos personas completamente inocentes.

—Sin embargo pareces muy contento con eso.

Le respondí mientras buscaba desesperadamente una salida a esta situación. Lo único que se movía era mi boca y mi brazo izquierdo. A causa de la parálisis, uno no sólo era incapaz de abrir la ventana del menú, sino que también prohibía al jugador de enviar algún mensaje. A pesar de que sabía que no me haría mucho bien, me esforcé para mover mi mano izquierda, que estaba dentro del punto ciego de Cradil, mientras yo seguía hablando.

—¿Por qué una persona como tú se unió a los Caballeros de la Sangre? En un gremio de criminales te habrías adaptado mejor.

—Keh, ¿por qué estás preguntando algo tan obvio? Es por esa chica.

Lo dijo con su voz rasposa y se humedeció los labios. Cuando me di cuenta de que él estaba hablando de Asuna, mi sangre comenzó a hervir.

—¡Maldito bastardo...!

—Guau, ¿por qué estás mirándome así? ¿No es sólo un juego...? No te preocupes. Voy a cuidar de tu preciosa sublíder por ti. Después de todo, tengo un montón de útiles ítems.

Cradil recogió la botella de agua envenenada y luego la agitó para producir algunos sonidos. Luego hizo un torpe guiño y siguió hablando.

—Y acabas de decir algo muy interesante, que un gremio criminal me convendría más.

—... Bueno, es sólo la verdad.

—Yo te estaba felicitando. Eres muy perspicaz.

Jejejeje.

Cradil parecía estar pensando en algo cuando empezó a reírse. Entonces, de repente se quitó el guantelete de su brazo izquierdo. Se arremangó las mangas blancas de su camiseta y le dio la vuelta a su antebrazo descubierto para que yo pudiera ver su parte inferior.

—¡¡...!!

Cuando vi lo que estaba allí, mi respiración se detuvo bruscamente. Era un tatuaje. La imagen era una caricatura estilo manga de un ataúd negro. Una boca y un par de ojos formaban una sonrisa encima de la tapa del ataúd; los huesos blancos de un brazo esquelético salían desde el interior.

—¿Ese...emblema es de...<Féretro Sonriente>?

Le pregunté con una voz seca. Cradil dio una sonrisa y asintió en respuesta.

<Féretro Sonriente> solía ser el peor y más grande gremio de PK en Aincrad. Eran dirigidos por un líder frío y astuto, y experimentaban sin cesar con nuevos métodos para asesinar personas; al final, el número de jugadores que habían sido asesinados alcanzó una cifra de tres dígitos.

Los jugadores una vez trataron de resolver el problema mediante negociaciones, pero cada mensajero había sido asesinado de inmediato. Ni siquiera podíamos entender las acciones de los PK, ya que sólo disminuían las posibilidades de terminar el juego, y por eso no podíamos hablar con ellos adecuadamente. No hace mucho tiempo, los jugadores que pretendían terminar el juego habían formado un grupo que rivalizaba con los grupos que eran enviados para matar a los jefes de los pisos, y finalmente destruyeron ese gremio, después de numerosas y largas batallas sangrientas.

Asuna y yo estábamos en el grupo también. Sin embargo, la información se había filtrado en alguna parte, y los PK se prepararon y nos esperaron. En mi locura para proteger a mis compañeros, terminé asesinando a dos miembros de <Féretro Sonriente> por accidente.

—¿Es esto...una venganza? ¿Eres un superviviente del <Féretro Sonriente>?

Le pregunté con mi voz entrecortada. Cradil casi escupió su respuesta:

—Eh, de ninguna manera. ¿Por qué haría algo tan estúpido como eso? Acabo de unirme al Féretro Sonriente recientemente, y sólo en espíritu de todos modos. Aprendí esta técnica de parálisis de ellos... ah, eso es molesto.

Se puso de pie con un movimiento casi mecánico y levantó su espada de nuevo.

—Bueno, hemos hablado durante un largo rato. El veneno no durará mucho, así que debo terminar esto ahora. He estado soñando con este momento...desde ese duelo...

El fuego ardía en sus ojos, que se abrieron tan grande que se convirtieron en círculos. Su boca sonriente había sacado la lengua, e incluso levantó los talones para pararse de puntas mientras se preparaba para blandir su espada.

Justo antes de que moviera, lancé un cuchillo con la mano izquierda, usando sólo mi muñeca. A pesar de que apunté a la cara donde el daño era mayor, la disminución de la exactitud por la parálisis causó que el acero del cuchillo fallara y se clavara en el brazo izquierdo de Cradil. El HP de Cradil se redujo tan sólo un poco, mientras yo caía en una situación completamente desesperada.

—...Eso duele... . Cradil frunció el ceño e hizo una mueca, luego apuñaló mi brazo derecho con la punta de su espada. A continuación, la torció dos veces, luego tres.

—¡Argh...!

A pesar de que no sentía ningún dolor, una desagradable sensación de ser estimulado en los nervios recorrió mi cuerpo entero junto con el fuerte efecto de la parálisis. Cada vez que la hoja penetraba en mi brazo, mi HP disminuía lenta pero constantemente.

—¿Todavía no...? ¿El efecto del veneno todavía no ha desaparecido...? Apreté los dientes y esperé el momento en que mi cuerpo iba a ser liberado del efecto. La duración de la parálisis no era proporcional a la fuerza del veneno, pero la mayoría de los venenos paralizantes desaparecían en cinco minutos más o menos.

Cradil sacó su espada y luego apuñaló mi pierna izquierda. La desagradable sensación de estar paralizado corrió por todo mi cuerpo una vez más, y el sistema calculó el daño sin piedad.

— ¿Bueno...? ¿Cómo es...? ¿Cómo se siente saber que vas a morir pronto...? Dime... ¿verdad...?

Cradil dijo esto casi en un susurro mientras miraba fijamente mi rostro.

—Di algo... llora y grita que no me quieres morir...

Mi HP cayó por debajo de la línea media y se volvió amarillo. La parálisis aún no había desaparecido todavía. Todo mi cuerpo se hizo más frío, como si la muerte me envolviera con un aire gélido, su frío me arrastraba lentamente desde mis pies.

Había visto a muchos jugadores morir en SAO. Todos tenían la misma expresión en sus rostros cuando se rompían en innumerables fragmentos y desaparecían; siempre era la misma simple expresión de reflexión, como si se preguntara “¿realmente voy a morir de esta forma?”

Era lo más probable, ya que, en lo profundo de nuestros corazones, ninguno de nosotros quería aceptar la regla absoluta del juego. Simplemente no queríamos creer que la muerte en el juego significaba una muerte real.

Todos tenemos la prometedora teoría, que “tal vez sólo regresaríamos al mundo real cuando nuestro HP llegara a cero y desapareceríamos". Por supuesto, tenía que morir personalmente para saber lo que realmente iba a suceder. Si uno lo piensa así, entonces la muerte sería una de las maneras de escapar de este juego.

—Oye, oye, di algo. Te estoy matando aquí.

Cradil sacó la espada de mi pierna y apuñaló mi estómago en esta ocasión. Mi HP disminuyó significativamente y se llegó a la zona roja de peligro. Pero se sentía como si esto no me preocupara, como si todo sucediera en otro mundo distante. A pesar de que estaba siendo torturado por la espada, mi mente se había embarcado en un oscuro camino, como si una gruesa y espesa tela gradualmente me estuviera cubriendo.

Pero entonces, un fuerte temor de repente apretó mi corazón.

Asuna. Si desaparezco y la dejo en este mundo, Asuna caería en las manos de Cradil y soportaría el mismo sufrimiento que yo. Esa posibilidad formó un insoportable dolor que me hizo volver en sí.

—¡¡Kaaaah!!

Abrí los ojos, tomé la espada que estaba enterrada en mi estómago, y comencé a tirar de él con toda la fuerza que tenía. Sólo quedaba un diez por ciento de mi HP. Cradil entonces gritó con sorpresa:

—Eh... ¿eh? ¿Qué es esto, tienes miedo de morir?

—Sí... Yo... no puedo morir aún...

—¡¡Eh! ¡¡Hyajaja!! ¡¡Eso está mejor!!

Cradil se echó a reír como una extraña ave y puso su peso detrás de la espada. Tiré de ella con una mano y logré sacarla. El sistema realizó una serie de complicados cálculos basados en mi fuerza y en la de Cradil y determinó el resultado.

El resultado final... la espada comenzó a bajar de nuevo, lenta pero constantemente. Sentí que el miedo y la desesperación me empezaron a invadirme completamente.

¿Era éste el final?

¿Iba a morir? ¿Dejando a Asuna en este mundo demente?

Opuse resistencia al descenso paulatino de la espada y a la desesperación que llegó a salir de mi interior.

—¡¡Muere–!! ¡¡Mueeereeeeee–!!

Cradil gritó con voz aguda.

El intento de asesinato que tomó la forma de una reluciente espada descendió centímetro a centímetro. Entonces, finalmente, la punta de la espada llegó a mi cuerpo — y lentamente penetró en...

En este momento, sopló una ráfaga de viento.

Fue una ráfaga de viento color rojo oscuro y blanco puro.

—¿¡Eh...!?

Con esta exclamación de sorpresa, el asesino y su espada fueron lanzados en el aire. Me quedé sin palabras a la silueta de la persona que había aparecido.

—... No llegué tarde... No llegué tarde... gracias a Dios... No llegué tarde...

Su temblorosa voz sonaba más dulce que el aleteo de un ángel. Sus labios temblaban violentamente cuando ella se desplomó sobre sus rodillas y me miró.

—Vivo... estás vivo, ¿cierto, Kirito...?

—...Sí... todavía estoy vivo...

Mi voz sonaba tan débil que me sorprendió. Asuna asintió y sacó un cristal de color rosa de su bolsa, y luego puso su mano izquierda sobre mi pecho y gritó.

—¡Sana!

El cristal se rompió y mi barra de HP se llenó en un instante. Después de confirmar mi recuperación, Asuna me susurró:

—...Espera aquí. Yo me ocuparé de esto rápido...

Asuna se levantó, sacó su espada con elegancia, y empezó a caminar.

Su objetivo, Cradil, aún estaba preparándose para levantarse del suelo. Cuando vio a la persona que estaba caminando hacia él sus ojos se abrieron completamente por la sorpresa.

—S-Señorita Asuna... ¿c-cómo ha llegado hasta aquí...? E-Este, este, entrenamiento, sí, hubo un accidente en el centro de entrenamiento...

Cradil saltó como si tuviera resortes e intentó formar una excusa con su voz nerviosa. Pero antes de que pudiera terminar, la mano derecha de Asuna se movió como un relámpago y la punta de su espada atravesó la boca de Cradil. Ella no se convirtió en un criminal ya que su oponente ya tenía un cursor de color naranja.

—¡¡Ahh!!

Cradil se cubrió la boca con su mano, se inclinó hacia atrás, y se quedó inmóvil por un momento. Luego, cuando se enderezó, sus ojos estaban llenos de un odio familiar.

—Eres una perra... que ha llegado demasiado lejos... Eh, bueno, está bien. Voy a cuidar de ti, así...

Pero se detuvo a media frase; Asuna había comenzado a atacar con fiereza tan pronto como ella apretó la empuñadura de su espada. Su espada dibujó un sin número de líneas de luz cada vez que cortaba y apuñalaba a Cradil a una increíble velocidad. Incluso yo no podía ver la trayectoria de su espada, y estaba varios niveles por encima de ella. Solamente podía ver a un ángel blandiendo su espada casi como si estuviera bailando.

Era hermoso. Asuna hizo retroceder a su rival, sin expresión, su largo pelo castaño se balanceaba mientras que las chispas de ira envolvieron todo su cuerpo; era una belleza indescriptible.

—¡¡Ah!! ¡¡Kaaaa!!

Cradil ya había entrado en pánico, su espada giró salvajemente, sin siquiera hacerle un rasguño a Asuna. Cuando su HP disminuyó notablemente de la zona amarilla a la zona roja de peligro, Cradil finalmente lanzó su espada a un lado y gritó con sus dos brazos extendidos en el aire.

—¡¡E-Está bien!! ¡¡Muy bien!! ¡¡Lo siento!!

Luego se tiró de rodillas y le suplicó.

—¡Y-Yo voy a dejar el gremio! ¡No voy a aparecer delante de ustedes dos nunca más! Así que...

Asuna en silencio escuchó sus gritos.

Ella levantó su espada lentamente y giró la empuñadura. Su delgado brazo se tensó con nerviosismo, y luego se acercó un par de centímetros, preparándose para apuñalar a Cradil. En ese momento el asesino gritó aún más fuerte.

—¡Heeeek! ¡¡N-No quiero morir!!

La espada se detuvo como si hubiera golpeado con un muro invisible. Su delgado cuerpo comenzó a temblar violentamente.

Yo podía sentir plenamente el conflicto interno de Asuna, tanto su miedo como su ira.

Por lo que sabía, ella nunca había matado a nadie en este juego. Asesinar a un jugador en este mundo hacía que éste también muriera en el mundo real, por lo que el asesinato de un jugador en este juego online era equivalente a un asesinato real.

Sí. Detente, Asuna. Tú no debes hacer eso.

Cuando pensé esto, también estaba pensando en todo lo contrario, al mismo tiempo.

No, no dudes, eso es lo que busca.

Mi predicción se hizo realidad 0,1 segundos después.

—¡Ajajajaja!

No estaba seguro de cuándo Cradil había recogido su espada, pero de repente la levantó con un grito.

La espada de Asuna hizo un sonido metálico y salió volando de su mano derecha.

—¿¡Ah...!?

En el momento en que Asuna exclamó y perdió el equilibrio, un brillo metálico destelló por encima de su cabeza.

—¡¡Sublíder, usted todavía sigue siendo demasiaaaaaaaaaaaado ingenua!!

Con un grito lleno de locura, Cradil blandió su espada sin vacilación, dibujando una línea de luz color rojo oscuro.

—¡¡Ahhhhhhh!!

Esta vez, era yo quien había gritado. Me levanté del suelo con el pie derecho, que acababa de recuperarse de la parálisis, y volé un par de metros antes de empujar a un lado a Asuna con mi mano derecha, mientras que bloqueé la espada de Cradil con mi mano izquierda.

Un golpe sordo.

Con este desagradable sonido, mi brazo izquierdo se rompió por debajo del codo. El icono de pérdida de una parte del cuerpo brilló por debajo de la barra de HP. Mientras que las líneas rojas de sangre fluían del corte que se acababa de hacer en mi brazo izquierdo, mi mano derecha enderezó sus dedos y...

Clavé mi mano en una brecha que había en la gruesa armadura de Cradil. Éste brilló con un color amarillo cuando se enterró profundamente dentro del estómago de Cradil.

Lo había contrarrestado con éxito con la habilidad de ataque a quemarropa <Introducir>, lo que inmediatamente eliminó el último veinte por ciento de HP de Cradil. Su demacrado cuerpo se estremeció violentamente a mi lado, entonces perdió por completo toda la fuerza y se encorvó.

Cuando su gran espada cayó al suelo e hizo un sonido metálico, Cradil me susurró al oído:

—...Asesino...

A continuación, el cuerpo entero de Cradil se rompió en numerosos fragmentos de cristales. Fui empujado con la fuerza de los polígonos disipándose y caí hacia atrás.

Durante unos momentos, mi exhausta y congelada mente registró sólo el sonido del viento que soplaba.

Entonces oí unos irregulares pasos caminando sobre la grava. Cuando volví la mirada, pude ver una figura de aspecto frágil caminar hacia mí con una expresión vacía en su hermoso rostro.

Asuna caminó de forma tembloroso con la cabeza agachada, y luego se derrumbó de rodillas delante de mí como una marioneta a quien le acababan de cortar las cuerdas. Si bien ella estiró su mano derecha hacia mí, la retiró repentinamente antes de que pudiera tocarme.

—...Lo siento... por mi culpa... todo fue por mi culpa...

Asuna dijo esto con una voz temblorosa y una expresión afligida. Las lágrimas se escurrían por debajo de sus grandes ojos y caían al suelo como gemas brillantes. Me las tuve que arreglar para poder decir algo corto con mi garganta seca:

—Asuna...

—Lo siento... yo...no pude...cumplirle a Kirito... o...otra vez.

Me esforcé para poder levantar mi cuerpo, que finalmente había recuperado sus sentidos normales. Mi cuerpo todavía estaba lleno de una desagradable sensación a causa de los devastadores daños que recibí, pero abracé a Asuna tanto con mi brazo derecho como con mi brazo izquierdo que había quedado inmóvil. Entonces, cubrí sus hermosos labios color cereza con los míos.

—¡...!

Asuna se puso rígida y trató de alejarme, pero sostuve su pequeño cuerpo con todas las fuerzas que tenía. Sin duda esto era algo que iba en contra del código en el manejo para la prevención de una violación. En este momento un mensaje del sistema debería haber aparecido enfrente de Asuna, y si ella pulsaba “Aceptar”, yo sería inmediatamente teletransportado a la zona de la prisión del Castillo de Hierro Negro.

Pero mis brazos no mostraron signos de ceder. Al dejar los labios de Asuna, pasé por sus mejillas antes de enterrar mi cara en su cuello. Entonces susurré:

—Mi vida te pertenece, Asuna. Así que voy a usarlo para ti. Me quedaré contigo hasta el final.

Jalé a Asuna un poco más cerca con mi brazo izquierdo que tenía el estado de parte perdida del cuerpo que se le había impuesto por tres minutos. Asuna respiró temblando y luego me susurró en respuesta:

—... V-Voy a protegerte también. Yo te protegeré siempre. Así que...

Ella no pudo seguir hablando. Tan sólo me quedé escuchando los sollozos de Asuna con nuestros brazos sujetándonos con fuerza alrededor del otro.

El calor de nuestros cuerpos comenzó a derretir mi congelado corazón poco a poco.


Traducción:

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