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Capítulo 6 Editar

Salemburg es una hermosa ciudad-castillo ubicada en el piso 61.

No es tan grande como podría imaginarse. Pero la ciudad que tenía un castillo de tranquilos chapiteles en su centro, fue delicadamente construida a base de granito blanco, por lo que contrastaba espectacularmente con el abrumador follaje verde. Unas pocas tiendas conformaban el mercado, así que muchos jugadores deseaban vivir en este lugar. Sin embargo, debido a que las cosas tenían un precio de locos – debían ser por lo menos unas tres veces el precio de Algade – era casi imposible que uno comprara, a menos fueras de un alto nivel.

Cuando Asuna y yo llegamos al teletransportador de Salemburg, el sol casi se había puesto en el horizonte, y los últimos rayos de luz iluminaban las calles de púrpura oscuro.

La mayor parte del piso 61 lo ocupa un lago y Salemburg está ubicada en una isla, en el medio de éste, por lo que se podía ver la puesta de sol reflejado en él, como si fuera una pintura.

Miré la ciudad, maravillado, mi respiración fue raptada por su belleza mientras brillaba azul y roja, con el vasto lago detrás de ella. No es que fuese muy difícil para el NERvGear crear efectos de iluminación como este, con las CPU de última generación y sus semiconductores de diamante.

El teletransportador estaba ubicado en la plaza enfrente del castillo y la calle principal, la cual se dirigía hacia el norte, recorriendo la parte interna de la ciudad, siendo rodeada por lámparas de calle. Las tiendas y casas se ordenaban a cada lado de la calle y si respiras profundamente hasta el gusto del aire es diferente al de Algate.

—Hmmm, Es grande y pocas personas habitan en él. Me gusta cómo esto se siente tan espacioso.

—Entonces, ¿Por qué no te mudas?

—No tengo dinero para un lugar como éste.—respondí encogiéndome de hombros antes de arreglar mi expresión y preguntar con vacilación. —... Más que eso, ¿De verdad está bien? Allí...

—...

Como si se diese cuenta de lo que estaba intentando decir, Asuna se dio vuelta con su cabeza inclinada y dio golpecitos en el suelo con la punta de su bota.

—... Es verdad que algunas cosas malas me pasaron un par de veces al estar sola. Pero asignar guardaespaldas para mí, es ir un poco demasiado lejos, ¿cierto? Dije que no los necesitaba, pero... los miembros dijeron que esto es una política del gremio.

Ella prosiguió en un tono de voz bajo.

—En el pasado, el Gremio era pequeño, y el líder invitaba a las personas individualmente por medio de una conversación con ellos. Pero a medida que el número de miembros comenzó a aumentar, comenzó a cambiar... Entonces, cuando empezó a llamarse el gremio más importante, algo se volvió un poco extraño...

Dejó de hablar y se dio un poco la vuelta. Algo en sus ojos decía que ella quería confiar en mí y yo, inconscientemente dejé de respirar.

Tenía que decir algo. Pensé eso, pero ¿qué podía decir un egoísta jugador solitario como yo? Simplemente miré en silencio por unos segundos.

Asuna fue la primera en voltear su mirada hacia el lago, bañado en la tenue luz, y dijo, como para deshacerse de la incomodidad.

—Bueno, no es nada, ¡Así que, no te preocupes! Si no nos apresuramos se hará de noche.

Asuna partió primero y yo la seguí. Nos cruzamos con un gran número de jugadores pero ninguno de ellos la miró directamente.

Sólo estuve en este lugar un par de días, cuando la línea de fuego se ubicaba aquí, por lo que nunca miré adecuadamente los alrededores. Mientras miraba a las delicadas esculturas que adornaban la ciudad, el pensamiento de vivir en una ciudad como esta por un tiempo pasó repentinamente por mi mente. Pero entonces, cambié mi idea y decidí que sería mejor si sólo viniera de vez en cuando como turista.

El lugar donde vivía Asuna era una pequeña pero preciosa casita de tres pisos, a la cuál podías llegar caminando hacia el oriente desde el centro cívico por unos pocos minutos. Éste era, por supuesto, la primera vez que había ido allí. Ahora que lo pensaba, a esta chica sólo le había hablado en las conferencias de eminencias de la lucha, y nunca antes, si quiera, habíamos ido juntos a un restaurante NPC. Al darme cuenta de eso, me detuve enfrente de la entrada, repentinamente tenso, y pregunté.

—¿Es esto...correcto? Ya sabes...

—¿Qué? ¡Esto es algo que, primeramente, yo sugerí, y no había ningún otro lugar que fuera apropiado para cocinar, por lo que no tenemos otra opción!

Asuna dio vuelta su cabeza y subió las escaleras, me armé de valor con resolución y la seguí.

—D-Disculpa.

Abrí la puerta con vacilación, entonces me quedé parado ahí, sin decir ni una palabra.

Nunca antes había visto un hogar tan bien ordenado. El amplio comedor/sala de estar y la cocina adyacente a ella tenían muebles hechos de madera color claro y estaban decorados con tela verde musgo. Todos éstos eran, muy probablemente, los artículos de más alta calidad entre los jugadores.

Pero tampoco estaba demasiado decorado, y menos aún te hacía sentir incómodo. Era totalmente diferente a mi casa. Me sentí abrumadoramente aliviado de no haberla invitado a mi casa.

—Erm... ¿Cuánto costó todo esto...?

Fue mi pregunta materialista.

—Hmm..., teniendo en cuenta la casa y los muebles, ¿aproximadamente 4000k? Me voy a cambiar, así que sólo siéntate donde desees.

Ella respondió a la ligera y desapareció por una puerta. “K” queda pequeño al lado de “mil”. 4000k son cuatro millones de Coll. Yo prácticamente vivía en la línea del frente por lo que podría haber ahorrado esa cantidad si lo hubiera intentado. Pero siempre lo gastaba en algún ítem extraño o en una espada que hubiera captado mi interés, por lo que nunca ahorré. Me reprendí a mí mismo, lo cual estaba fuera de mi carácter, y me hundí en el esponjoso sofá.

Asuna apareció unos pocos instantes después, completamente cambiada a una simple túnica blanca y una falda hasta la cintura. He dicho “cambiar” ya que no hay “quitarse” y “ponerse” involucrado en esto. Todo lo que tienes que hacer es manipular la figura en la ventana de estadísticas. Pero habrá unos pocos segundos en los que el jugador llevará encima sólo su ropa interior. Así que, a menos que se tratase de un chico muy atrevido, la mayoría de los jugadores, especialmente las chicas, no se cambiaban enfrente de otras personas. Nuestros cuerpos podrían ser no más que un montón de datos reproducidos en tercera dimensión, pero ese tipo de pensamiento se tornó brumoso luego de dos años, y justo ahora mis ojos se dirigieron a los brazos y piernas desnudos de Asuna sin ningún remordimiento.

Asuna, sin tener idea de mi conflicto interior, miró penetrantemente hacia donde me encontraba y dijo.

—¿Estás planeando quedarte vestido así?

Rápidamente abrí la pantalla de mi menú y me quité la chaqueta de cuero y la espada. Mientras lo hacía, también saqué la <Carne de Conejo Ragú>, la cual estaba en un recipiente de arcilla y la puse en la mesa enfrente de mí.

—Así que este es el legendario ingrediente de comida de rango S... Entonces, ¿Qué debería preparar?

—L-La recomendación de un Chef.

—¿Oh...? Bueno, hagamos un guiso. Inclusive hay un <Ragú> en su nombre.

Asuna se dirigió hacia la siguiente habitación. Yo la seguí.

La cocina era grande, y los variados aparatos que podía ver cerca del horno parecían caros. Asuna hizo doble click en la superficie del horno, puso el tiempo en la ventana que apareció, y sacó una olla de metal de la alacena. Colocó la carne cruda dentro de ésta, tiró un par de hierbas dentro, y entonces vertió agua en ella antes de cerrar la tapa.

—Si tuviera que cocinarlo de verdad, necesitaría hacer todo tipo de preparaciones. Pero en SAO, esto es tan breve que no es divertido.

Ella puso la olla en el horno y presionó el botón “Iniciar” del menú, mientras se quejaba. Incluso al pasar la cuenta regresiva de los 300 segundos, se movió por ahí con precisión, haciendo varios otros platos. Miré estupefacto cómo se movía sin hacer ni siquiera un solo error al manejar el menú o las tareas actuales.

En apenas cinco minutos, la mesa estaba completamente servida y Asuna y yo nos sentamos frente el uno al otro. El guisado pardo lucía increíblemente delicioso en el plato que estaba enfrente de mí. Su olor me tentaba mientras el rosáceo vapor se desprendía lentamente de él. Una afable y rica salsa cubría la gruesa carne, y el cremoso veteado blanco sobre ella era realmente encantador.

Levantamos nuestras cucharas, y sentimos que incluso el tiempo al decir “Gracias por la comida” era demasiado largo. Entonces comimos un bocado de la mejor comida que existía en SAO. Saboreé el calor y el sabor en mi boca y mientras mordía la carne, los jugos internos se derramaron.

Comer en SAO no calculaba ni simulaba la sensación de estar mordiendo la comida. En vez de esto, usaba una <Máquina de Reproducción del Sabor> que Argas y un diseñador afiliado de programas de entornos habían hecho en conjunto.

Éste enviaba sensaciones preprogramadas de <comer> varios platos y podía hacer que el usuario se sintiera como si estuviera efectivamente comiendo algo en la vida real. Fue diseñado originalmente para personas que estaban a dieta o necesitaban restringir la cantidad de alimentos que comían, por lo que, éste enviaba señales falsas a las partes del cerebro que registraban calor, sabor, y olor para engañarlos. En otras palabras, nuestros cuerpos reales en realidad no estaban comiendo nada en estos momentos y todo lo que estaba sucediendo era que el programa estaba estimulando salvajemente nuestros cerebros.

Pero pensar cosas de ese estilo en una situación como esta, simplemente no era atractivo. Yo estaba, sin duda alguna, comiendo la mejor comida que había probado desde que inicié sesión. Asuna y yo no dijimos ninguna palabra y continuamos realizando el proceso de recoger la sopa con nuestras cucharas y llevarla a nuestras bocas.

Finalmente mientras lavábamos nuestros platos – en todo el significado de la palabra, como si el guiso en verdad hubiese existido – y de haber dejado los platos y olla vacíos enfrente de ella, Asuna dejó escapar un gran suspiro.

—Ah... he hecho bien en mantenerme con vida hasta ahora...

Estuve totalmente de acuerdo. Sintiéndome pleno por haber satisfecho completamente una necesidad básica por primera vez en un buen tiempo, sorbí un té con un olor misterioso. ¿El sabor de la carne que acabo de comer y el del té que estoy bebiendo efectivamente existen en el mundo real? ¿O fueron hechos artificialmente manipulando el sistema? Medité estos pensamientos distraídamente.

Asuna, sentándose delante de mí con una taza de té sujetada por sus dos manos, rompió los pocos minutos de silencio que duraron luego del final del banquete.

— De alguna manera me resulta extraño... Cómo debería decirlo, me siento como si hubiera nacido en este mundo y hubiera estado viviendo aquí hasta el día de hoy o algo así.

—... yo también. Últimamente ha habido días en los que no he pensado sobre el otro mundo para nada. Tampoco soy sólo yo... Hoy en día ya no hay muchas personas obsesionadas con “ganar” o “escapar”.

—El ritmo también se ha reducido. Actualmente hay sólo unos quinientos jugadores en las líneas de fuego. Esto solamente se debe al peligro... todos, se han acostumbrado a esto, a este mundo...

Simplemente me quedé observando el hermoso rostro de Asuna, con la luz de la lámpara naranja reflejada sobre él.

Ese rostro, definitivamente no era la de un humano. De afable piel y brillantes cabellos, era demasiado hermoso para pertenecer a un ser viviente. Pero para mí, el rostro ya no lucía cómo si estuviera hecho de unos cuantos polígonos. Podría aceptar que este era lo que era. Si volviera al mundo real ahora y viera a la persona verdadera probablemente me sentiría bastante desconcertado.

¿En verdad pensé que quería volver...a ese mundo...?

Me quedé perplejo por el repentino pensamiento. Me despertaba temprano y ganaba puntos de experiencia mientras hacía camino hacia los laberintos. ¿Esto de verdad se debía a que quería escapar del juego?

En el pasado, realmente quería salir, tan pronto como fuera posible, de este mortal juego en el que no sabías cuando morirías. Pero ahora me he acostumbrado al juego...

—Pero, yo quiero volver.

Dijo Asuna con voz decidida como si ella pudiese ver mi conflicto interno. Levanté mi cabeza bruscamente.

Asuna me sonrió por alguna razón y continuó.

—Porque, hay tantas cosas, que aún no he hecho.

Asentí de buena gana ante esto.

—Sí, supongo que tenemos que intentar dar lo mejor de nosotros. No seré capaz de ver las caras de todos esos técnicos que nos apoyaron, si nosotros no...

Bebí un sorbo de té, como para dominar el conflicto que tomaba lugar dentro de mí. El último piso estaba aún muy lejos. No sería demasiado tarde meditarlo, entonces.

Sintiéndome extrañamente honesto, miré a Asuna mientras intentaba escoger las palabras adecuadas para expresar mi gratitud. Entonces Asuna arrugó su cara y agitó su mano, diciendo.

—N-N-No.

—¿Qu-Qué?

—Algunos jugadores hombres me declaran su amor al hacer esa expresión.

—Pero qu...

Decepcionantemente, aunque había perfeccionado mis habilidades de batalla, nunca antes había experimentado algo como esto, así que simplemente abrí y cerré mi boca sin ser capaz de contestar de ninguna forma.

Asuna me miró y sonrió. Debo parecer bastante bobo en estos momentos.

—Así que, ¿No hay nadie al que seas particularmente cercano?

—¿Qué hay de malo en eso...? Bueno, está bien, de todas formas, soy un jugador solitario.

—Bueno, ya que estás jugando un MMORPG deberías hacer algunos amigos.

Asuna borró su sonrisa y preguntó, como si repentinamente se hubiera vuelto una profesora o una hermana mayor.

—¿Nunca te has planteado en unirte a algún gremio?

—Eh...

—Comprendo que un probador beta como tú no puede acostumbrarse a los grupos, pero...

Su expresión nuevamente se volvió seria.

—Luego del piso setenta, creo que están apareciendo más variantes aleatorias en los algoritmos de los monstruos.

Yo sentía lo mismo. ¿Los programadores habrán planeado que las tácticas de la CPU se hicieran más difíciles de leer, o era el hecho del resultado del programa aprendiendo por sí mismo? Si lo último fuera verdad, entonces sólo quedaba en que esto se volvería aún más difícil.

—Si eres un jugador solitario, será más difícil cuidarte de situaciones inesperadas. No puedes escapar siempre. Será mucho más seguro si estás en un party.

—Tengo suficientes redes de seguridad. Gracias por tu advertencia pero... los gremios son, sólo...y...

Hubiera sido mejor si me hubiese detenido en ese punto, pero en vez de eso, comencé a alardear.

—Los miembros de un party son habitualmente, en mi caso, más una carga que una ayuda.

—Oh, ¿De verdad?

Un destello, al parecer un rayo plateado cortó el aire enfrente de mí, y en el momento en que logré reaccionar, el cuchillo de Asuna estaba justo enfrente de mi nariz. Esta es una habilidad básica de estoque <Lineal>. Bueno, digo básica, pero debido a la abrumadora destreza de Asuna, la velocidad fue increíble. A decir verdad, ni siquiera pude ver la trayectoria del arma.

Con una sonrisa forzada, levanté mis brazos en señal de rendición.

—... está bien, eres una excepción.

—Hmmph.

Ella alejó el cuchillo de mí con una expresión de aburrimiento, y entonces mientras lo hacía girar con sus dedos dijo algo inesperado.

—Entonces, sé mi compañero. Como la cabeza de la party más fuerte, veré si en verdad eres tan fuerte como cuentan los rumores. Te demostraré que soy lo suficientemente buena. Además, el color de la suerte de esta semana es el negro.

-—¿¡Qué, qué estás diciendo!?

Casi me caí de la impresión ante esta absurda declaración y busqué frenéticamente algún argumento para contrarrestarlo.

—Si... si vas a hacer eso, ¡¿Qué pasará con tu gremio?!

—No es como si tuviéramos un contingente límite.

—Entonces, entonces, ¿Qué hay de tus guardaespaldas?

—Los voy a dejar por su cuenta.

Llevé la taza de té a mi boca en un intento de ganar algo de tiempo, pero me di cuenta de que ya estaba vacía. Asuna me la quitó con una expresión presumida en su rostro y la volvió a llenar con el líquido caliente de la tetera.

A decir verdad – era una oferta atractiva. Casi a cualquier chico le gustaría hacer un party con quién podrías llamar la chica más bonita de Aincrad. Pero debido a esto, me seguí preguntando por qué una persona tan famosa como Asuna querría hacer un party conmigo.

¿Quizás tuvo lástima de mí porque era un desamparado jugador solitario? Algo que dije casi inconscientemente, mientras era llenado con estos pensamientos negativos, casi se convirtió en la causa de mi muerte.

—Las líneas de fuego son peligrosas.

El cuchillo de Asuna se me acercó nuevamente y brilló con una luz aparentemente más brillante que antes. Asentí tan rápido como pude. Incluso con mis dudas sobre la razón por la cual me escogió, el cual no resaltaba tanto entre las personas que estaban intentando ganar el juego, dije con resolución.

—E-Está bien. Entonces... estaré esperando enfrente de la puerta del piso 74, mañana a las nueve de la mañana.

Asuna respondió con una sonrisa confiada mientras bajaba su mano.

Sin saber por cuánto tiempo podía estar en la casa de una mujer sin ser maleducado, me despedí tan pronto como terminamos de comer. Mientras Asuna me acompañaba al pie de las escaleras del edificio, inclinó su cabeza levemente hacia un lado y habló.

—Bueno... supongo que tendré que agradecerte por hoy. La comida estaba buena.

—Ah yo, yo también. Me gustaría pedir tu ayuda nuevamente... pero supongo que no lograré poner mis manos en algo como eso otra vez.

—Oh, incluso la comida normal sabe diferente si tienes la habilidad suficiente.

Contestó Asuna antes de voltear su cabeza hacia arriba para mirar al cielo. El cielo estaba cubierto completamente por la oscuridad de la noche. Pero, por supuesto, no se podía ver ninguna estrella. Una tenebrosa cubierta de acero y piedra lo cerraban cien metros arriba en el aire. También levanté mi cabeza y murmuré.

—...esta situación, este mundo, ¿Es esto lo que Kayaba Akihiko quería hacer...?

Ninguno de nosotros pudo responder esta pregunta que estaba media dirigida a mí mismo.

Kayaba, quién seguramente estaba mirando este mundo mientras se escondía en alguna parte, ¿qué podría estar pensando? Esta pacífica situación que vino luego de la ensangrentada confusión del principio, ¿habría sido de su agrado o lo habría decepcionado? No había ninguna forma de saberlo.

Mientras Asuna se acercó a mí en silencio, pude sentir un leve calor en mi brazo. ¿Era mi imaginación, o era el resultado de los siempre fieles simuladores?

6 de Noviembre, 2022, fue el día en que comenzó este juego mortal, y ahora estaba próximo el final de Octubre del 2024. Incluso hoy, casi dos años después, ni siquiera un solo mensaje ha llegado del otro lado, y mucho menos alguna señal de ayuda. Todo lo que podíamos hacer era vivir y caminar, paso a paso, hacia la cumbre.

Al pensarlo, había pasado otro día más en Aincrad. A dónde íbamos, o qué nos esperaba al final, eran un enorme manojo de cosas que aún no sabíamos. El camino hacia delante es largo, y la luz es débil. Pero – también hay cosas buenas.

Mientras miraba a la gran cubierta de acero, dejé volar mi imaginación hacia el mundo desconocido que aún me quedaba por ver.


Traducción:

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