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Capítulo 7 Editar

9 a.m.

La configuración del clima de hoy era nublado, y la niebla de la mañana que cubría la ciudad todavía no se había disipado. La luz que brillaba desde el exterior se reflejaba en él, coloreando el entorno de color amarillo limón.

De acuerdo con el calendario de Aincrad, era el <Mes del Árbol de Ceniza>, lo que significaba que estábamos por entrar en otoño. La temperatura era un poco fría, haciéndolo el mes más refrescante del año. Pero en este momento, sentía un poco los efectos del tiempo.

Estaba esperando a Asuna en la puerta de la plaza, en el área habitable del piso 74. No pude dormir la noche anterior por alguna razón, y todo lo que hice en mi sencilla cama en Algade fue moverme de un lado a otro. Creo que me las arreglé para dormir un poco más después de las tres de la mañana. Había muchas características en SAO que ayudaban al jugador, pero lamentablemente un botón que pudiera hacerte dormir no era uno de ellos.

Por extraño que parezca, existía todo lo contrario. En las opciones relacionadas con el tiempo del menú, había algo llamado <Reloj de Alarma> que obligaba al jugador a despertarse de su sueño. Por supuesto, la opción de volver a dormir o no, era totalmente tuya, pero logré reunir suficiente fuerza de voluntad para arrastrarme fuera de mi cama cuando el sistema me despertó faltando diez minutos para las nueve de la mañana.

Tal vez la bendición de los jugadores más perezosos era la falta de necesidad de bañarse o cambiarse en el juego – aunque algunos extraños jugadores parecían bañarse a diario. Pero replicar un ambiente completamente líquido era difícil incluso para los NERvGear, éste no podía reproducir un baño real perfectamente. Después de despertarme un poco antes de la hora de encuentro, me puse todo mi equipo en veinte segundos, y salí del teletransportador de Algade con un ligero balanceo donde esperé por ella, un poco irritado por la falta de sueño, pero–

—Se le hizo tarde...

Ya eran las nueve y diez. Los jugadores diligentes fueron apareciendo en la puerta y caminaron hacia el área del Laberinto, uno tras otro.

Con nada más que hacer, miraba el mapa del laberinto y lo que me faltaba para completar mis habilidades, estadísticas que ya sabía de memoria.

Ahh, me gustaría tener una consola de juegos portátil o algo así.

Me quedé sin habla por ese repentino pensamiento. Querer jugar un juego dentro de otro juego, yo estaba cada vez peor.

Debería volver y dormir... Incluso me puse a pensar. Otro efecto azul de teletransportación apareció en el interior de la puerta, por dios sabe cuánto tiempo. Miré sin mucha expectación. Pero entonces–

—¡Kyaaaaa! ¡Por favor, sálganse del camino–!

—¿¡Ahhhhhh!?

Por lo general, los jugadores que se teletransportan aparecen en el suelo, pero esta persona apareció un metro sobre éste y – voló por el aire dirigiéndose directamente hacia mí.

—¡¿Eh, eh...?!

Sin tiempo para atrapar o esquivar, chocamos y caímos al suelo. Me golpeé fuertemente la parte trasera de mi cabeza en el suelo de piedra. Si yo no hubiera estado dentro de un asentamiento, un par de puntos de mi HP de seguro se hubieran perdido.

Esto significaba – que este idiota jugador había saltado por la puerta del otro lado y apareció así en este lugar, eso era lo más probable. La idea cruzó tranquilamente en mi mente. Todavía un poco mareado, levanté el brazo y tomé el idiota encima de mí en un intento para quitármelo de encima.

—... ¿hmm?

La sensación de algo extraño y redondo fue registrada en mi mano. La apreté dos, tres veces para averiguar qué era esa suave y agradable sensación en mi mano.

—¡¡K-Kya–!!

De repente, un grito resonó en mis oídos y mi cabeza golpeó otra vez contra el suelo. Al mismo tiempo, el peso encima de mi cuerpo se levantó.

Delante de mí, había una jugadora femenina que estaba sentada en el suelo, vestida con un uniforme rojo con blanco de caballero y una minifalda que llegaba a nivel de las rodillas, con una espada blanca plateada en su vaina. Y por alguna razón, ella me miraba con una inexplicable pero evidente furia en sus ojos. Su rostro estaba experimentando el más alto grado del efecto de la emoción y estaba totalmente rojo hasta sus oídos, y sus dos brazos estaban cruzados de forma protectora contra su pecho – ¿pecho...?

Inmediatamente fui capaz de adivinar lo que había estado agarrando con mi mano derecha. Al mismo tiempo, un poco tarde, me di cuenta de la peligrosa situación en la que me encontraba. Todas las formas de evitar las situaciones de peligro que había entrenado en mi cabeza habían desaparecido. Mientras abría y cerraba mi mano derecha sin saber qué hacer, abrí mi boca.

—O-Oye. Buenos días, Asuna.

La ira en sus ojos parecía brillar aún más. Esos eran definitivamente los ojos de alguien que estaba pensando en sacar su arma.

Comencé a inspeccionar la necesidad de la opción <escapar> que había destellado en mi mente cuando la puerta brilló nuevamente de azul. Asuna miró hacia atrás con una expresión de sorpresa y se levantó rápidamente, antes de esconderse detrás de mí.

—¿Eh...?

Sin saber por qué, me levanté también. La puerta brilló aún más cuando un recién llegado apareció en medio de ella. Esta vez el jugador tenía ambos pies en el suelo.

Al desvanecerse la luz, reconocí a la persona en su interior, y la impresionante capa blanca con un símbolo rojo en ésta. El hombre, que vestía un uniforme de CdS y llevaba una espada que parecía ser ligeramente excesivo en su decoración, era el guardaespaldas de pelo largo que ayer había estado siguiendo a Asuna. Su nombre era Cradil o algo así.

Cradil frunció más el ceño cuando vio a Asuna detrás de mí. No parecía ser tan viejo. Debería de tener alrededor de veinte años, pero las arrugas de su rostro le hacían parecer mayor. Él apretó sus dientes con tanta fuerza que casi lo pudimos oír y luego habló con una ira apenas que podía ocultar.

—¡Se...Señorita Asuna, usted no debe actuar por su cuenta de esta forma...!

Al escuchar la voz que rozaba la histeria, pensé Esto se va a poner complicado y enderecé mi postura. Con sus brillantes ojos tapados por sus fuertes párpados, Cradil volvió a hablar.

—Ahora, Señorita Asuna, volvamos al cuartel general.

—No. ¡Hoy ni siquiera estoy en servicio! ...y Cradil, ¿por qué estabas parado enfrente de mi casa tan temprano en la mañana?

Asuna respondió con enojo detrás de mí.

—Fufu, yo sabía que esta situación ocurriría, por lo que empecé a ir a Salemburg para vigilar su casa desde hace un mes.

Yo sólo podía estar sorprendido por la orgullosa respuesta de Cradil. Asuna se congeló también. Después de un largo silencio, ella le preguntó con una voz forzada.

—Eso... eso no es parte de las órdenes del líder, ¿verdad...?

—Mi deber es el de escoltarla, Señorita Asuna. Eso incluye vigilar su casa...

—¡Qué quieres decir con “incluye”, idiota!

Cradil se acercó con su expresión cada vez más enojada e irritada, luego me empujó fuera del camino y tomó la mano de Asuna.

—No parece entender. Por favor, no sea así... ahora volvamos al cuartel general.

Asuna parecía haber sido asustada por la voz que parecía ocultar algo apenas disimulado detrás de ésta. Entonces me lanzó una mirada suplicante.

A decir verdad, me preguntaba si debía correr como siempre lo he hecho hasta ese momento. Sin embargo, en el momento en que vi los ojos de Asuna, mi mano comenzó a moverse por sí misma. Agarré el brazo derecho de Cradil, el que estaba agarrando a Asuna, y aumenté la fuerza en mi mano hasta justo antes de que el código de prevención de delincuencia se invocara.

—Lo siento, pero estoy tomando prestada a tu sub-capitana el día de hoy.

La frase había sonado estúpida, incluso para mis oídos, pero no podía retroceder ahora. Cradil, que había estado ignorándome a propósito hasta ahora, arrugó su cara y apartó su mano.

—¡Tú...!

Él gritó con una voz que parecía raspar. Incluso si el sistema exageraba las expresiones, aún había algo que parecía extraño detrás de su voz.

—Yo voy a garantizar la seguridad de Asuna. No es que si fuéramos a luchar contra un jefe este día. Tú puedes regresar al cuartel general por ti mismo.

—¡N...No juegues conmigo! ¿Crees que un jugador patético como tú puede proteger a la señorita Asuna!

—Mejor de lo que tú puedes probablemente.

—¡T-Tonto insolente...! ¿S-Si puedes fanfarronear supongo que estás preparado para defenderlo...?

Cradil, con su rostro ahora blanco, abrió la pantalla del menú con su mano derecha, manipulándola rápidamente. Pronto un mensaje semitransparente del sistema apareció delante de mí. Podía adivinar lo que era incluso antes de leerlo.

[Un duelo 1 a 1 ha sido solicitado por Cradil. ¿Aceptas?]

Debajo de las brillantes e inexpresivas letras estaban los botones Sí/No y una serie de otras opciones. Miré de reojo a Asuna. Ella no podía ver el mensaje pero parecía haber adivinado lo que estaba pasando. Pensé que iba a tratar de detenerme, pero sorprendentemente asintió ligeramente con una rígida expresión.

—¿...esto está bien? ¿No representa un problema en el gremio...?

Asuna respondió a mi pregunta susurrante con uno igual.

—Está bien. Voy a informar de esto al mismo líder.

Asentí en respuesta, entonces pulsé Sí y opté por el <Modo Primer Golpe> de las opciones.

Este era un duelo que se podía ganar, ya sea acertando el primer golpe limpio o reduciendo el HP del oponente a la mitad. El mensaje cambió a [Usted ha aceptado el duelo 1 a 1 con Cradil], y una cuenta regresiva de 60 segundos apareció debajo. En el momento en que el número llegue a cero, el sistema de protección de HP que estaba en vigor dentro de la ciudad sería retirado momentáneamente, y él y yo seríamos capaces de cruzar las espadas hasta que uno de nosotros ganara.

Cradil parecía haber hecho su propia interpretación del consentimiento de Asuna.

—¡Por favor observe, Señorita Asuna! ¡Voy a demostrar que no hay nadie mejor que yo para escoltarla!

Él gritó con una expresión que apenas ocultaba su placer, sacando su enorme espada de dos manos de su cintura, y colocándose en posición con un sonido de traqueteo.

Me aseguré de que Asuna se hubiera alejado lo suficiente antes de desenfundar mi espada de una mano que descansaba en mi espalda. Como era de esperarse de un miembro de un famoso gremio, su espada se veía mucho mejor que la mía. No era sólo la diferencia de tamaño entre la espada para una mano y una espada para dos manos, sino que mientras que mi espada era un arma simple y práctica, la suya había sido completamente decorada por un artesano de primera clase.

Mientras estábamos parados a cinco metros de distancia, esperando a que finalizara la cuenta regresiva, la gente comenzó a juntarse alrededor de nosotros. Pero no era del todo tan extraño. Esta era una plaza en el centro de la ciudad, y los dos éramos jugadores bastante conocidos.

—¡El jugador solitario Kirito y un miembro de los CdS están teniendo un duelo!

Cuando alguien gritó eso, los aplausos sonaban aquí y allá. Dado que los duelos eran generalmente para comparar tus habilidades con un amigo, todos los espectadores aplaudieron y silbaron, ignorantes de la situación que había conducido a esto.

Pero a medida que el tiempo avanzaba, todo esto comenzó a desvanecerse. Sentí un hilo frío pasar por mi cuerpo como cuando estaba luchando contra un monstruo. Me concentré para poder estudiar la atmósfera alrededor de Cradil, que estaba buscando de aquí para allá con una mirada de disgusto, y examiné su posición y la forma en que sus pies se movían.

Los seres humanos eran mucho más propensos a mostrar ciertos hábitos cuando estaban a punto de utilizar una habilidad. Si se trataba de una habilidad de ataque o de defensa, o si comenzaría desde el suelo o desde lo alto, si su cuerpo revelaba este tipo de información entonces éste se convertía en una debilidad crítica.

La espada de Cradil estaba inclinándose un poco hacia atrás desde la mitad de su cuerpo y la parte inferior de su cuerpo también se inclinó. Se trataba claramente de una señal de que iba a usar un ataque tipo embiste de alta precisión. Por supuesto, podría haber sido una finta. Yo mismo en realidad estaba tomando una postura baja y relajada con mi espada, dando la impresión de que mi primer ataque iba a ser un golpe débil hacia la parte inferior de su cuerpo. Sólo puedes confiar en tu experiencia y en la “sensación” cuando estás en la búsqueda de fintas.

Cuando la cuenta regresiva se redujo a un solo dígito, cerré la ventana. Ni siquiera podía oír el ruido alrededor de mí.

Vi a Cradil, que había cambiado rápidamente su mirada de mí hacia la ventana y luego de vuelta, quedándose inmóvil mientras que los músculos de su cuerpo se tensaron. La palabra [¡¡DUELO!!] apareció en el espacio entre nosotros y yo salté. Saltaron chispas de la suela de mi bota y el aire silbó como si mi hombro cortara a través de él.

Ni siquiera un momento había pasado antes de que el cuerpo de Cradil empezara a moverse también. Pero había una expresión de sorpresa en su rostro, ya que yo había destrozado sus expectativas de una baja habilidad de ataque tipo defensivo y de carga.

El primer ataque de Cradil fue, como yo lo había adivinado, una habilidad de embiste para espada de dos manos de alto nivel: <Avalancha>. Si la guardia era demasiada débil, el defensor podría ser capaz de bloquear el golpe, pero no sería capaz de contraatacar de inmediato debido al impacto, mientras que el jugador que lo utilizara sería capaz de ganar tiempo para preparar su postura una vez más, ya que el embiste ampliaba la distancia entre ellos. Era una habilidad de alto nivel muy buena. Bueno, al menos contra los monstruos.

Yo, que ya había descifrado lo que Cradil iba a hacer, opté por la habilidad tipo embiste <Salto Sónico>. Si ambos manteníamos el embiste, nuestras habilidades de seguro chocarían.

Si tuviéramos que mirar sólo la fuerza de la habilidad, la suya era más fuerte, y el juego estaría a favor de la habilidad más fuerte si los dos ataques colisionan. En este caso, mi espada se desviaría y su habilidad me golpearía, débilmente pero lo insuficiente para poner fin al duelo. Pero yo no iba contra Cradil.

El espacio entre nosotros se redujo rápidamente. Pero mi percepción se había acelerado también, y se sentía como si el tiempo se hubiera ralentizado. No estaba seguro de si esto era resultado del sistema o si se trataba de una capacidad que los humanos teníamos naturalmente. Todo lo que sé es que podía ver todos sus movimientos.

La espada, que estaba inclinada hacia atrás, comenzó a emitir una luz naranja y se aceleró hacia mí. Sus estadísticas debían haber sido bastante altas, como era de esperarse del mejor gremio, ya que el tiempo necesario para que la habilidad iniciara fue más corto de lo que esperaba. La hoja que brillaba intensamente se apresuró. Si golpeaba esa habilidad de frente no había duda de que yo recibiría el daño suficiente para poner fin al duelo. El rostro de Cradil mostraba su éxtasis en su aparente victoria. Pero–

Mi espada, con su ventaja inicial, se movió un poco más rápido, dibujando una trayectoria verde inclinada y golpeando su espada justo antes de que finalizara su ataque. El juego calculó el daño infligido por mi espada, produciendo una enorme chispa.

Otra consecuencia de las dos armas colisionándose fue el <Quiebre del Arma>. Sólo había una posibilidad de que ocurra cuando un arma recibe un duro golpe en una parte débil de su estructura.

Pero yo estaba seguro de que se rompería. Las armas con demasiada decoración tenían una baja durabilidad.

Como era de esperarse – con un sonido desgarrador – la espada de Cradil se rompió. Hubo un efecto como el de una explosión.

Nos entrecruzamos en el aire y aterrizamos en donde el otro había saltado. La mitad rota de su espada giró en el aire, reflejando la luz del sol, antes de enterrarse en el suelo de piedra entre nosotros. Después de eso, tanto la mitad rota y la mitad restante que se encontraba en las manos de Cradil se rompieron en innumerables fragmentos de polígonos.

El silencio cubrió la plaza por un momento. Todos los espectadores quedaron asombrados con la boca abierta. Pero después de aterrizar, levantarme, y balancear mi espada de izquierda a derecha como de costumbre, ellos empezaron a animar.

—¡Increíble!

—¡¿En realidad estaba apuntando a eso?!

Cuando escuché que todos empezaron a criticar la breve pelea, suspiré. Aunque fuera una sola habilidad, revelar incluso una sola carta de mi mano no era algo que me hiciera feliz.

Con la espada en mi mano empecé a caminar hacia donde Cradil estaba sentado dándome la espalda. Esa espalda, cubierta por la capa blanca, se sacudía violentamente. Después de enfundar mi espada, dije en voz baja.

—Si quieres venir de nuevo con una nueva arma, lucharé contigo de nuevo... pero esto es suficiente ¿no?

Cradil ni siquiera trató de mirarme. Se sacudió con ambas manos sobre el suelo como si estuviera enfermo. Pero pronto dijo con una voz casi chirriante “Renuncio”. Podría haber dicho <Me rindo> o <Perdí> en japonés.

Inmediatamente después, un renglón de líneas púrpura apareció exactamente donde se había mostrado por primera vez cuando comenzó la pelea, esta vez anunciando el final del duelo y al vencedor. Otra ovación resonó, y luego Cradil se levantó tembloroso y le gritó a los espectadores.

—¿Qué están mirando? ¡Piérdanse!

Luego se volteó lentamente hacia mí.

—Tú... te voy a matar... Definitivamente, te mataré...

No podía negar que estaba un poco asustado por esos ojos.

Las emociones en SAO se experimentaban de forma un poco exageradas, pero a pesar de eso el odio que ardía en los ojos de Cradil era más temible que el de cualquier monstruo.

Alguien se deslizó a mi lado mientras yo estaba allí sorprendido.

—Cradil, te ordeno como la sublíder de los Caballeros de la Sangre. Yo te relevo de la posición de escolta. Regresa a la sede y permanece allí hasta que haya nuevas órdenes.

Las palabras y la expresión de Asuna fueron frías. Pero sentí la angustia detrás de ellas e inconscientemente puse mi mano sobre su hombro. Asuna inclinó un poco su cuerpo forzadamente tenso.

—... Qu... qué... esto...

Este sonido apenas llegado a nuestros oídos. El resto, muy probablemente una serie de insultos, se perdieron en su boca. Cradil nos fulminó con la mirada. No había duda de que él estaba pensando en atacarnos con su arma de reserva, a pesar de saber que el código de prevención del delito lo detendría.

Pero apenas consiguió contenerse y sacó un cristal de teletransportación desde el interior de su chaqueta. Lo levantó, tomándolo tan fuerte que pensé que iba a romperse, y murmuró “Teletransportación... Grandum.” Él nos miraba con odio, incluso cuando su cuerpo desapareció en una ráfaga de luz azul.

Cuando la luz desapareció, un silencio amargo se propagó a través de la plaza. Los espectadores parecían estar aturdidos por la rabia de Cradil, pero pronto abandonaron el lugar en pequeños grupos. Asuna y yo fuimos finalmente los únicos que quedamos.

¿Qué debo decir? Ese pensamiento daba vueltas y vueltas en mi cabeza, pero como yo había estado viviendo solo desde hace dos años, nada útil vino a mi mente. Ni siquiera me sentía seguro de haber hecho lo correcto.

Entonces Asuna finalmente dio un paso atrás y empezó a hablar con una voz frágil.

—...Lo siento. Te he metido en esto.

—No...estoy bien, ¿pero tú estarás bien?

Sacudiendo su cabeza lentamente, la sublíder del más grande gremio dio una alegre pero débil sonrisa.

—Sí, creo que también tengo que disculparme por hacer cumplir las reglas a todas las personas tan duramente para así despejar el juego más rápido...

—Creo... que no puedes hacer nada al respecto. Si ellos no tuvieran a alguien como tú, el avance sería mucho más lento. Bueno, eso no es realmente algo que un perezoso jugador solitario como yo debería decir... ah, no quise decir eso.

Ya ni siquiera sabía lo que estaba tratando de decir, así que empecé a decir cualquier cosa que viniera de mi cabeza.

—...así que, nadie podría decirte nada acerca de que estés... tomando un respiro con alguien tan imprudente como yo.

A esto, Asuna parpadeó un par de veces con una expresión confusa, luego sonrió con cierta amargura y suavizó su rostro.

—... bueno, voy a darte las gracias. Entonces voy a disfrutar este día tanto como me sea posible. Te voy a encargar la posición del frente.

Se dio la vuelta enérgicamente y comenzó a bajar por el camino que conducía fuera de la ciudad.

—¿Qué? ¡Oye! ¡El frente se supone que debe tomarse por turnos!

A pesar de que me quejé, solté un suspiro de alivio y seguí a ese pelo castaño que se agitaba suavemente.


Traducción:

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