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Capítulo 1 Editar

La mecedora de madera hacía sonidos suaves mientras se balanceaba de atrás para adelante en el corredor.

La suave luz del sol de finales de otoño brillaba a través de la parte superior de un árbol de ciprés, y una ligera brisa soplaba suavemente sobre la superficie de un lago lejano.

Sus mejillas se colocaron sobre mi pecho mientras respiraba suavemente y se quedaba dormida. El tiempo, lleno de una dorada tranquilidad, continuó fluyendo sin parar. Mecía la silla y suavemente acariciaba el cabello castaño de la chica. Aunque ella ya estaba dormida, una leve sonrisa apareció en sus labios.

Un grupo de duendes jugando en el césped delantero. El estofado de carne en la cocina hervía lejos en un hervor audible. Deseaba este mundo gentil, en una pequeña casa en lo profundo del corazón del bosque, por toda la eternidad. Pero sabía que esto era un deseo imposible.

Como las patas de la silla que seguían sonando, las arenas del tiempo cayeron un grano a la vez. Traté de jalar a la chica más cerca de mi pecho como si estuviera resistiendo el destino. Sin embargo, mis brazos solo lograron abrazar al aire.

Rápidamente abrí mis ojos sorpresivamente. Su cuerpo, que estaba apoyado sobre mi pecho hace un segundo, había desaparecido por completo. Me levanté de la silla y mire a mi alrededor.

Al igual que la cortina que cae en un escenario, el color de la puesta del sol estaba cubriendo de una manera constante su oscuridad. La oscuridad serpenteante comenzó a teñir todo el bosque en un tono negro.

Me levanté con el helado viento de invierno, llamándola por su nombre.

Pero no hubo respuesta. Ni en el jardín delantero, donde jugaban los duendes, ni en la cocina. Su figura no se encontraba en ningún lugar.

Antes de que me diera cuenta, la casa entera había sido rodeada por la oscuridad. Los muebles y las paredes comenzaron a desmoronarse y desaparecer como si estuvieran hechas de papel. Sólo la mecedora y yo nos quedamos en la oscuridad. A pesar de que nadie se sentó en la silla, siguió balanceándose de atrás hacia delante sin cesar.

Cerré los ojos y me tapé los oídos, reuní todas mis fuerzas para gritar su nombre.

Mis ojos se abrieron rápidamente a la voz clara y fuerte. Ya no sabía si le grité sólo en el sueño o si la llame en la realidad.

Tendido en la cama, cerré los ojos y traté de regresar al principio de mi sueño. Pero pronto me di por vencido y después de un rato abrí lentamente los ojos una vez más.

Delgadas tablas de madera en lugar de los paneles blancos de las paredes del hospital, y un colchón suave sobre sábanas de algodón, en vez de algún material de gel.

Este era el cuarto de Kirigaya Kazuto en el mundo real.

Me senté sobre la cama y miré alrededor. La habitación tenía un piso poco común de madera natural. Había tan solo tres muebles en la habitación: uno para la CPU, otro para el enrutador y la cama en la que estaba sentado.

Una vieja pieza con forma de casco estaba colocada verticalmente encima del enrutador. Su nombre era «Nerve Gear», un modelo completo de inmersión a la interfaz de Realidad Virtual, «VR», que me había encerrado en un mundo de realidad virtual por dos años. Después de una difícil y larga batalla fui finalmente liberado del aparato, y ahora podía finalmente ver, sentir y tocar el mundo real.

Sí... había vuelto.

Sin embargo, la chica con la que blandí espadas y cuyo corazón se comunicaba con el mío estaba...

De repente, el dolor golpeó mi pecho, alejé mi vista del «Nerve Gear» y me levanté. Eché un vistazo a un espejo colgado en la pared. El panel incrustado en la pared mostraba claramente la fecha y la hora actual.

Domingo, 19 de enero 2025. 7:15 AM.

Dos meses habían pasado desde que volví al mundo real, pero todavía no podía acostumbrarme a mi apariencia. Aunque el espadachín Kirito y el actual Kazuto Kirigaya se supone que tienen el mismo aspecto, mi pérdida de peso aún tenía que recuperarse por completo, por lo que el cuerpo que se encontraba en los huesos debajo de mi camiseta era extremadamente frágil.

De repente me di cuenta en el espejo que dos lágrimas brillaban en mi cara y las limpié con mi mano derecha.

“Me he convertido en un completo llorón... Asuna.”

Murmuré y me acerqué a la gran ventana en el lado sur de la habitación. Abrí las cortinas con las dos manos y la deslumbrante luz del sol de una mañana de invierno tiñó el interior de mi habitación de color amarillo pálido.

Kirigaya Suguha estaba muy feliz mientras caminaba a través del hielo en el patio y luego aceleró.

La nieve que había caído dos días atrás todavía tenía que derretirse y el aire de la mañana a mediados de enero era extremadamente frío.

Se detuvo al borde de un estanque que estaba cubierto por una fina capa de hielo, apoyando el shinai empuñado en su mano derecha en el tronco de un pino negro a su lado. Para expulsar la somnolencia persistente de su cuerpo, respiró hondo varias veces, colocó ambas manos en las rodillas y comenzó sus ejercicios de estiramiento.

Sus músculos, que todavía no habían despertado completamente, poco a poco se relajaron. Primero fueron las rodillas, luego sintió un hormigueo cuando la sangre empezó a circular en las pantorrillas y los tobillos.

Suguha se estiró hacia abajo con ambas manos, poco a poco inclinando la espalda, hasta que se detuvo abruptamente. El hielo liso sobre el lago reflejaba su apariencia.

Tenía el pelo corto, cortado por encima de las cejas, en línea con los hombros, era negro con tonos de azul. Sus cejas compartían el mismo color de tono negro y eran muy gruesas, mientras que dos ojos llenos de inquebrantable espíritu estaban debajo de ellas. En conjunto, su reflejo tenía un aspecto aparentemente infantil. El tradicional Dogi blanco y el Hakama largo y negro que llevaba sólo contribuyeron a acentuar esto.

Como pensaba... Es sólo que no me parezco a... mi Onii-chan...

Era un pensamiento que a menudo llenaba su mente en los últimos días. Pensaba en eso cada vez que veía su propio rostro en la entrada del cuarto de baño. No es que no le gustaba su aspecto, a ella no le importaba mucho para empezar. Pero desde que su hermano Kazuto regresó a esta casa, su mente había empezado a hacer inconscientemente comparaciones.

Es inútil, no importa lo mucho que piense en ello.

Suguha sacudió su terca cabeza y volvió al estiramiento.

Después de terminar con sus estiramientos, ella levantó el shinai apoyado contra el pino negro. Lo agarró sintiendo la familiaridad en la palma por su largo uso, luego se levantó y asumió una postura centrada.

Ella tomó una respiración profunda, manteniendo su postura... entonces al instante, con un vigor agudo golpeó directamente hacia el frente con el shinai. Sus movimientos parecían dispuestos a cortar el aire de la mañana, lo que asustó a varios gorriones, ya que todos salieron volando de una sobrecargada rama.

La casa de la familia Kirigaya era una antigua casa japonesa que permanecía al lado de las viejas calles del sur de Saitama. La familia completa había estado viviendo allí, incluso el abuelo de Suguha, que había fallecido hace cuatro años; quién era una persona muy estricta y tradicionalista.

Éste sirvió en las fuerza de policía durante muchos años y fue un famoso practicante de kendo durante su juventud. Confiaba en que su único hijo, el padre de Suguha, seguiría sus pasos en el camino del kendo. Pero el padre de Suguha había practicado con el shinai hasta la escuela secundaria, luego se dio fácilmente por vencido para estudiar en los Estados Unidos y, finalmente, encontró un empleo en una compañía extranjera de seguridad financiera. Después de haber sido asignado a la sucursal japonesa, conoció y se casó con Midori, la madre de Suguha, pero siguió una vida rutinaria de viajes a través del océano Pacífico. En ese momento, el abuelo de Suguha había redirigido su pasión hacia ella y Kazuto, quién era un año mayor.

Suguha y su hermano fueron convencidos para que se uniesen al dojo de kendo del barrio durante la escuela primaria. Sin embargo, debido a la influencia de su madre como una editora de una revista de sistemas informáticos, a su hermano le encantaba el teclado mucho más que el shinai y dejó el dojo después de dos años. Sin embargo, Suguha no era como su hermano. Había encontrado una afinidad con el kendo y continuó practicando con su shinai incluso después de que su abuelo murió.

Suguha tenía quince años. Un año antes había avanzado lo suficiente en las competiciones de la escuela secundaria como para clasificar como una de las mejores de la nación. En primavera, había sido reclutada por una de las escuelas preparatorias más famosas de la prefectura.

Pero...

En el pasado, nunca había perdido su objetivo. Le gustaba mucho el kendo: no sólo era para satisfacer las expectativas de quienes la rodean, sino que también la había hecho feliz.

Pero dos años atrás, cuando su hermano se vio involucrado en el incidente que conmovió a todo Japón, la confusión surgió dentro de su corazón. Se podría decir que se lamentaba profundamente. Desde que su hermano dejó el Kendo cuando tenía siete años, una profunda brecha se había abierto entre ellos, y Suguha se lamentaba en sobremanera porque nunca hizo ningún esfuerzo por cerrar la brecha.

El hermano que había dejado de lado el shinai pasaba cada día inmerso en las computadoras, como si buscara saciar su sed restante. Él construyó una computadora de las piezas no deseadas del cuarto de su madre, y luego ayudó a su madre a programarla cuando él era apenas un estudiante de escuela primaria. Para Suguha, las cosas de que hablaban eran como un idioma extranjero.

Por supuesto, la escuela le había enseñado a Suguha algunas lecciones en el uso de la computación y tenía una pequeña computadora en su habitación. Sin embargo, su conocimiento de las computadoras se limitaba al intercambio de correo electrónico y la navegación por Internet, era imposible para ella comprender el mundo en el que su hermano vivía. Esto fue especialmente el caso de los juegos RPG en la red, a los que su hermano era adicto, siempre había sentido que eran detestables para ella. Desde entonces, ella se había puesto una personalidad falsa, por lo que le resultaba imposible acercarse a otras personas que también interactuaban con una máscara falsa.

Desde su infancia, Suguha y su hermano compartían una relación tan cercana, como mejores amigos. Sin embargo, mientras su hermano la dejó por un mundo totalmente diferente, Suguha se hundió en la soledad dedicándose de lleno al kendo. La distancia entre ellos continúo expandiéndose y sus conversaciones diarias continuaron disminuyendo, y antes de que Suguha se diera cuenta, su relación se había reducido a una normal.

Pero la verdad sea dicha, Suguha constantemente se sentía sola. Ella quería hablar con su hermano mayor. Quería entender el mundo de su hermano, quería que su hermano fuera a ver sus competencias.

Sin embargo, justo cuando estaba a punto de expresar esos sentimientos, ese incidente ocurrió.

El incidente de una pesadilla llamada “SWORD ART ONLINE”. Diez mil jóvenes de todo Japón fueron confinados por una jaula electrónica y cayeron en un largo sueño.

Su hermano había sido ingresado en un importante hospital en Saitama.

La primera vez que Suguha fue a visitarlo...

En cuanto vio a su hermano en coma, con numerosos cables y oculto por un terrible casco, se echó a llorar. Fue la primera vez desde su nacimiento que ella lloraba. Simplemente se aferró a su hermano y lloró.

Es posible que no tuviera otra oportunidad para intercambiar palabras con él. ¿Por qué no trató de cerrar la distancia entre ellos antes? No debería haber sido tan difícil, debió haber sido posible para ella.

Fue entonces cuando ella comenzó a reconsiderar seriamente si debía seguir practicando kendo y cuáles eran sus verdaderos sentimientos. Pero estaba tan desorientada que nunca encontró una respuesta. Durante sus 14 y 15 años, cuando no podía ver a su hermano, Suguha había entrado en una escuela preparatoria basada en las recomendaciones de los demás a su alrededor, pero si debía continuar caminando por este camino había una duda en su corazón que no desaparecería.

Si su hermano regresaba, entonces definitivamente hablaría mucho con él. Ella se libraría de toda su confusión y ansiedad, y francamente le diría sus pensamientos. Luego, dos meses después, después de que Suguha había tomado su decisión, ocurrió un milagro. Su hermano había roto la maldición por medio de su propio poder y regresó.

Pero en ese momento, la relación con su hermano ya había cambiado drásticamente. Suguha había oído personalmente de su madre Midori que Kazuto no era su verdadero hermano, sino que en realidad era su primo.

Su padre Minetaka era hijo único, pero su madre Midori tenía una hermana mayor que murió, sin embargo, Suguha no sabía nada de esto. Por lo tanto, cuando Suguha se enteró de que Kazuto era el hijo de la hermana de su madre, ella se encontraba pérdida y no estaba segura de qué tipo de relación debía mantener. ¿Deberían ser un poco más distantes? ¿Deben seguir siendo los mismos? No tenía idea de cómo debían expresarse a través de esta relación.

Sí. Hay una cosa que no iba a cambiar...

A medida que Suguha reflexionaba sobre todo esto, ella giró su shinai hacia abajo bruscamente como si fuera a cortar su propia corriente de pensamientos. Era demasiado aterrador seguir adelante con ese pensamiento, así que comenzó a practicar con el shinai con el fin de redirigir su atención a otra parte.

Cuando terminó su número necesario de sets, el ángulo del sol de la mañana había cambiado de manera significativa. Se secó el sudor de la frente, dejó el shinai, y se volvió hacia su casa...

—Ah...

En el momento en que ella miró hacia la casa, Suguha de repente se congelaron sus pasos. Ella no sabía que Kazuto, que vestía una sudadera y estaba sentado en la entrada, la había estado mirando. A medida que sus ojos se encontraron, él sonrió y dijo:

—Buenos días.

Al decir eso, él arrojó la pequeña botella de agua mineral de su mano izquierda hacia ella. Suguha lo agarró con la mano derecha antes de responder:

—B-buenos días... En serio, si has estado vigilándome, deberías haber dicho algo.

—Pero, parecía que estabas seriamente concentrada.

—En realidad no, yo siempre soy así.

Suguha secretamente se sentía muy feliz de que eran capaces de hablar con tanta naturalidad entre sí durante ya dos meses. Tomó un lugar a la derecha Kazuto, manteniendo una distancia delicada y luego se sentó. Colocando el shinai a un lado, abrió la botella y la puso en su boca, el agua fría se impregnó en su cuerpo caliente y sintió una agradable sensación refrescante.

—Veo que lo has mantenido todo este tiempo...

Kazuto tomó el shinai de Suguha y lo hizo girar ligeramente con la mano derecha desde su posición. De inmediato echó la cabeza a un lado y dijo:

—Tan ligero...

— ¿Eh?

Suguha quitó la botella de su boca y miró a Kazuto.

—Esto está hecho de bambú genuino, así que es bastante pesado en realidad. Es unos cincuenta gramos más pesado que los hechos de carbono.

—Ah, uh, eh. Eso... no es más que lo que sentí... pero cuando se trata de la comparación...

Kazuto de repente tomó la botella de las manos de Suguha y rápidamente bebió toda el agua restante.

—Ah...

La cara de Suguha se empezó a enrojecer sin siquiera pensarlo. Ella hizo una rabieta con sus labios y dijo con tristeza:

— ¿Q-qué estás tratando de comparar?

Kazuto puso la botella vacía en la entrada y luego se levantó sin contestar.

—Oye, ¿quieres entrenar conmigo?

Atónita, Suguha miró directamente la cara de Kazuto.

— ¿Como... un encuentro?

—Sí.

Kazuto asintió con la cabeza como si fuera natural, a pesar de que él no tenía ningún interés en el kendo.

— ¿Qué pasa con los protectores...?

— Hmmm, probablemente está bien si no los usamos... pero sería malo si te lesionas. Creo que los protectores del abuelo todavía están por aquí, así que vamos al dojo.

—Oooh.

Suguha olvidó por completo sus dudas de antes y se preguntó por qué de pronto hubiera dicho tal cosa, ella sonrió y dijo:

— ¿Estás seguro? ¿Tratas de tener un combate con alguien que llegó a los cuartos de final en las nacionales? Además...

Sus expresiones faciales entonces cambiaron.

— ¿Está bien tu cuerpo...? No deberías ser imprudente...

—Jeje, te voy a mostrar los resultados de mi rehabilitación y entrenamiento que hago a diario en el gimnasio.

Kazuto se echó a reír y comenzó a caminar rápidamente hacia la parte posterior de la casa. Suguha se apresuró a seguirlo.

La casa de los Kirigaya era muy amplia y un dojo estaba al este de la habitación de su madre. Ellos cumplieron la voluntad de su abuelo y no lo demolieron, por lo que Suguha lo utilizaba para su práctica diaria, manteniendo todo el equipamiento allí.

Los dos entraron en el dojo descalzos, se hicieron una reverencia entre ellos y luego comenzaron a prepararse. Afortunadamente, la complexión del abuelo era casi la misma que la de Kazuto, y aunque los protectores que sacaron eran viejos, estaban en perfecto estado. Terminaron de atar los cordones del casco al mismo tiempo, y dirigiéndose ambos al centro del dojo, se inclinaron frente a frente una vez más.

Suguha se levantó lentamente de su posición en cuclillas, agarró su shinai favorito con fuerza, y tomó una posición centrada. Mientras tanto, Kazuto...

— ¿¡Q-qué es eso, Onii-chan!?

Al ver la postura de Kazuto, Suguha exclamó sin pensar. “Extraño” era la única manera de describirlo. Su pie izquierdo estaba la mitad de un cuerpo en el frente, inclinado con la cintura un poco abajo y con el shinai en su mano derecha teniendo la punta hacia abajo, casi tocando el suelo. Su mano izquierda parecía como si estuviera sólo tocando el mango para guardar las apariencias.

—Si un árbitro estuviera aquí, estaría absurdamente enojado con eso.

—Está bien, este es mi estilo de espada.

Suguha respiró hondo y reajustó su postura. Kazuto amplió aún más la distancia entre sus pies y bajó su centro de gravedad.

Suguha pensó en iniciar con la fuerza suficiente para golpear directamente con un potente ataque contra su oponente. Pero la postura extraña de Kazuto la sorprendió sin saber qué hacer. Aunque tenía una apertura, no se sentía fácil de aprovechar. Esa postura se sentía como si fuera el producto de muchos años de experiencia...

Sin embargo, esto no podría ser posible. Kazuto sólo practicó con el shinai por dos años cuando tenía siete años y ocho. Sólo podía haber aprendido lo básico durante ese tiempo.

Como si se diera cuenta de la confusión de Suguha, Kazuto de repente comenzó a moverse. Se precipitó en un ángulo bajo. Como si estuviera deslizando su shinai, saltó hacia arriba desde su parte inferior derecha. No fue de una velocidad sorprendente, pero como se trataba de un ataque repentino, Suguha tuvo que moverse por reflejo. Y con su pie derecho abrió:

— ¡¡Kote!!

Suguha se balanceó hacia abajo apuntando el antebrazo izquierdo de Kazuto. Debería haber sido perfectamente sincronizado, pero su golpe espléndidamente cortó el aire.

Se trataba de un truco increíble. Kazuto había quitado la mano izquierda del mango y la movió hacia su cuerpo. ¿Era eso posible? Dirigido a Suguha, desconcertada por la sorpresa, el shinai sostenido por la mano derecha de Kirito solo la confundió, ella desesperadamente lo esquivó.

En el momento en el que las dos posiciones se intercambiaron, se dieron la vuelta para enfrentarse entre sí, y ya que mantuvieron la distancia nuevamente, la conciencia de Suguha había cambiado por completo. Una tensión placentera llenaba todo su cuerpo, como si su sangre estuviera hirviendo. Esta vez fue el turno de Suguha para golpear. Su punto fuerte, un golpe al antebrazo.

Pero en esta ocasión también Kazuto los evadió limpiamente. Sacó los brazos hacia atrás, torció el cuerpo y el shinai de Suguha se deslizó a una distancia tan fina como el papel. Suguha se quedó estupefacta. Su abrumadora velocidad de golpes era muy alabada incluso dentro del club y no tenía ningún recuerdo de que alguien hubiera logrando esquivar claramente todos sus ataques consecutivos.

Tomándolo en serio, Suguha comenzó un asalto feroz. Condujo la punta del shinai continuamente, golpeando más rápido de lo que uno podía respirar. Pero Kazuto seguía esquivando y esquivando. El movimiento inquebrantable de sus ojos hacía parecer como si él ya hubiera comprendido plenamente el movimiento del shinai de Suguha.

Irritada, Suguha forzosamente acortó la distancia y bloqueó su shinai contra el de Kazuto. Contra las bien entrenadas piernas y torso de Suguha, Kazuto empezó a tambalearse bajo la presión abrumadora. Sin dejarle escapar, Suguha aprovechó el momento para lanzar un golpe final directamente hacia la cabeza de Kazuto.

— ¡¡Men!!

Ah, Suguha finalmente se dio cuenta en el momento que era demasiado tarde. Ella no se contuvo en absoluto en su ataque, que estrelló fuertemente en la parrilla de metal en el casco protector de Kazuto, produciendo un agudo sonido metálico que resonó en todo el dojo.

Kazuto continuó tambaleándose hacia atrás unos pasos antes de que finalmente se detuviera.

— ¿E-estás bien?, ¿Onii-chan?

Preguntó Suguha frenéticamente. Kazuto ligeramente movió su mano izquierda para mostrar que él estaba bien.

—...Ah, he perdido, Suguha eres fuerte,.. Heathcliff no se compara contra ti en absoluto.

—... ¿Estás realmente bien...?

—Sí. El encuentro terminó.

Después de decir eso, Kazuto dio varios pasos hacia atrás y luego hizo algunos movimientos aún más extraños. Él movió el shinai de izquierda a derecha, luego lo llevó a la espalda e hizo un sonido como si cortara el viento. Después de eso, enderezó la espalda y se rascó la cabeza, haciendo un sonido crujiente. Todo esto hizo que Suguha realmente se preocupara.

—Ah, tu cabeza se golpeó, así que...

— ¡N-no! ¡Es sólo un viejo hábito...!

Después de que se inclinaron el uno frente al otro, Kazuto se sentó en una postura formal y comenzó a desatar los cordones de sus protectores.

Los dos dejaron el dojo juntos, fueron al baño y se enjuagaron el sudor de la cara. Ella realmente tenía la intención de jugar un poco, nunca esperó que se convirtiera de pronto en algo tan serio y que dejara esta sensación de sobrecalentamiento en su cuerpo.

—Sin embargo, estaba realmente sorprendida. Onii-chan, ¿Cuándo practicaste?

—Eh, ese patrón de ataque es mío... pero las «Sword Skills» realmente no pueden ser controladas sin el sistema de ayuda.

Una vez más, Kazuto murmuró algo que no tenía ningún sentido.

—Pero fue muy divertido. Tal vez debería tratar de practicar kendo de nuevo...

— ¿¡En serio!? ¿¡En serio!?

Suguha de repente se llenó de energía y con una amplia sonrisa que se extendía en cara, comenzó a insistir en una respuesta.

— Suguha, ¿me enseñas?

— ¡Po-por supuesto! ¡Sin duda, nos entrenaremos juntos!

—Sin embargo vamos a tener que esperar hasta que mis músculos se recuperen.

Kazuto asintió y Suguha sonrió de todo corazón. La idea de practicar kendo juntos, una vez más, la hacía tan feliz que las lágrimas salían de sus ojos.

—Hey... Onii-chan... Yo...

Aunque Suguha no entendía por qué Kazuto tenía un renovado interés en el kendo, todavía estaba muy feliz y quería también hablarle de su nuevo interés. Sin embargo, rápidamente cambió de opinión y se tragó las palabras que iba a decir.

— ¿Hm?

—Err, supongo que debo dejarlo en secreto por ahora.

— ¿¡A que te refieres!?

Los dos se secaron la cabeza y luego volvieron a la casa principal a través de la puerta trasera. Su madre Midori siempre trabajaba por las mañanas, así que Suguha y Kazuto se turnaban para preparar el desayuno.

—Voy a tomar una ducha, Onii-chan ¿tienes algún plan para hoy?

—Ah... hoy, yo... voy a ir al hospital...

—...

El buen humor de Suguha de repente se hundió al oír su respuesta tranquila.

—Ya veo, vas a visitar a esa persona.

—Ah... eso es lo único que puedo hacer en este momento.

Esa persona era la más importante para él en ese otro mundo, y Suguha había escuchado esto directamente de él. En ese momento, Suguha estaba en la habitación de Kazuto, los dos se sentaron uno al lado del otro y Kazuto estaba tomando una taza de café mientras le explicaba todos los detalles. La Suguha de antes nunca hubiera creído posible que alguien podría caer enamorado en un mundo virtual. Pero ahora, de alguna manera ella podía entender. Además, cuando Kazuto hablaba de esa persona, siempre lágrimas brotan de sus ojos.

Kazuto dice que estuvieron juntos hasta el último momento. Ambos sin duda iban a volver al mundo real juntos. Pero mientras la conciencia de Kazuto se despertó, esa persona sólo seguía durmiendo. No pasó nada... o quizás algo sucedía y nadie lo sabía. Desde entonces, siempre que tenía tiempo, Kazuto iba al hospital cada tres días para ver a esa persona.

Suguha podía verlo con claridad. Kazuto, sentado delante de esa persona dormida, tomándole la mano al igual que una vez ella lo hizo, llamándola sin descanso. Tan pronto como visualizó esa imagen, un sentimiento que no puede ser descrito se desbordó en su corazón. Su pecho se estrujó dolorosamente y cada respiración se sentía realmente difícil. Ella se abrazó fuertemente con ambas manos y se sentó en donde estaba.

Ella quería que Kazuto siguiera sonriendo. Desde que regresó de ese mundo, Kazuto se había vuelto mucho más abierto que antes. Empezó a hablar más con Suguha. Hasta llegó amable y no le hizo ninguna demanda irrazonable. Se sentía como si hubieran vuelto a sus días de infancia. Por lo tanto, se dio cuenta de lo importante que era esa persona al ver las lágrimas de su hermano. En ese momento ella se comenzó a convencer a sí misma.

Pero, me he, me he dado cuenta...

Kazuto cerró los ojos para recordar a esa persona, Suguha sentía como su corazón no podía dejar de latir, como si estuviera tratando desesperadamente de ocultar otro sentimiento.

Mientras miraba a Kazuto verter la leche en un vaso sobre la mesa, Suguha susurró a sí misma dentro de su corazón.

Hey, Onii-chan. Yo, ya lo sé.

Los hermanos de antes ahora se habían vuelto primos, y sin embargo Suguha aún no entendía cómo terminó así.

Pero algo cambió. A pesar de que no había pensado en ello hasta ahora, un pequeño secreto continuó parpadeando dentro de su corazón.

Tal vez sea posible que a ella le gustara su Onii-chan, pero si es así, entonces eso probablemente no estaba mal.

Después de bañarme, me cambié de ropa y me fui en la bicicleta que había comprado hace un mes. Viaje en bicicleta los 15 kilómetros hasta mi destino, era una distancia considerable, pero la carga era perfecta para mí que aún estaba recuperándome.

Mi viaje me llevó a un hospital recientemente construido en las afueras de la ciudad de Tokorozawa, en la Prefectura de Saitama. En el piso superior del hospital, ella yacía tranquilamente.

Hace dos meses, en el piso 75 de Aincrad, había derrotado al jefe final, Heathcliff “La Espada Sacra”, y al hacerlo termine este juego de la muerte. Después, me desperté en una habitación de hospital, encontrándome de regreso en el mundo real.

Pero ella, mi compañera, la persona más importante para mí, Asuna “El Destello”, no estaba ahí.

No fue muy difícil investigar sobre ella. Inmediatamente después de recuperar la conciencia en un hospital de Tokio, salí de la habitación andando con pasos inestables, y pronto fui descubierto por las enfermeras que me trajeron de vuelta. Varios minutos más tarde, un hombre de traje se apresuró a hacerme una visita mientras jadeaba intentando recuperar el aliento. Se identificó como un representante del Ministerio de Asuntos Internos de la División de Contramedidas de SAO.

La organización con ese gran nombre parecían haberse formado inmediatamente después del inicio del incidente SAO, pero durante esos dos años, no había nada que pudieran hacer. Sin embargo, eso era inevitable también. Si se hubieran incursionado descuidadamente con el servidor, sin cancelar el programa de protección hecho por el programador Kayaba Akihiko, el autor intelectual de este incidente, diez mil personas habrían tenido sus cerebros destruidos; y nadie quería tener esa responsabilidad.

Reagrupándose, hicieron los preparativos para observar mejor la situación de las víctimas que pusieron en el hospital. Su única esperanza, una pequeña luz perro una gran tarea, era inspeccionar la información de los jugadores a través de datos del servidor.

Así ellos llegaron a seguir mi progreso en el frente, teniendo en cuenta mi nivel, posición y papel como un protagonista esencial en el «Grupo de Avance» tratando de completar Sword Art Online. Por lo tanto, cuando los jugadores de SAO despertaron en todo el país, los agentes del Ministerio se habían precipitado a mi habitación, con la esperanza de entender mejor lo que acababa de suceder.

Revelé mis condiciones al funcionario del gobierno con las gafas de montura negra que llegó a mi habitación. Les diría a ellos todo lo que sabía; y a cambio, ellos tenían que decirme lo que quería saber.

Lo que yo deseaba era saber, por supuesto, el paradero de Asuna. Después de unos minutos en el teléfono, el hombre de las gafas se volvió y habló, con una confusión desnuda en su cara.

—Yuuki Asuna ha sido admitida en otra institución médica en Tokorozawa. Sin embargo, ella no ha despertado... y no sólo ella, otras 300 personas de todo el país aún no han despertado.

Inicialmente se pensó que esto era simplemente el resultado de un aumento en el retraso que se producía en el servidor. Sin embargo, las horas se había convertido en días y Asuna junto con los otros no habían despertado.

Queriéndolo o no, el plan del perdido Kayaba Akihiko continuaba causando una gran conmoción en todo el mundo, pero mis opiniones eran contrarias. Todavía me acuerdo de la destrucción de Aincrad que acabó envuelto en una roja puesta de sol.

Él ciertamente lo dijo. Se liberaría a todos los jugadores que sobrevivieron. Por otra parte, en ese entonces él ya no tenía ninguna razón para mentir. De todo corazón creo que él sin duda desapareció junto a ese mundo.

Sin embargo, si se tratara de un incidente imprevisto o de acuerdo a la voluntad de alguien, el servidor de SAO, que debería haber sido completamente formateado, continúo operando. El «Nerve Gear» de Asuna no fue la excepción, la unión de su alma en sus profundidades. ¿Qué es lo que pasaba adentro?, yo no tenía ni idea, pero si... si... si yo pudiera volver a ese mundo sólo una vez más...

Si Suguha se enterara de lo que hice en ese momento, se habría puesto furiosa. Dejé una nota, entré en mi habitación, me puse el «Nerve Gear» y comencé SAO. Sin dudarlo metí los datos de mi cuenta, pero, sin embargo, un mensaje de error fríamente apareció ante mis ojos, «Error: No se puede conectar con el servidor».

Una vez que mi rehabilitación fue completada, mi libertad de movimiento había sido restaurada, y desde entonces hasta ahora, había estado haciendo periódicamente visitas a Asuna.

Ese fue un momento muy difícil. La sensación de que algo más importante que todo lo demás fue arrebatado de mí era mucho más dolorosa que cualquier daño físico o mental. Y más aún a mi yo actual, quién se sentía impotente como un niño.

Continuando con el viaje de 40 minutos, pedaleando a un ritmo más lento, salí de la carretera principal y tomé un tortuoso camino montañoso. Muy pronto, un enorme edificio apareció ante mí. Era una propiedad privada, la institución médica.

El guardia de seguridad en la entrada, ahora una cara familiar, no se molestó en preguntar mi razón para venir. Aparqué mi bicicleta en un rincón del enorme estacionamiento. En el mostrador de recepción del primer piso, que tenía la apariencia del vestíbulo de un hotel de alta clase, me dieron un pase de visitante. Lo abroche en mi pecho y me subí al ascensor.

En unos segundos, llegué a la planta superior, el piso 18, y la puerta se abrió lentamente. Caminé hacia el sur por el pasillo vacío. Esta planta tenía muchos pacientes a largo plazo hospitalizados, pero ver a otros aquí era un hecho raro. Por último, al final del pasillo, una puerta de color verde pálido entró en mi visión. Había una placa opaca en la pared junto a la puerta.

«Yuuki Asuna»

Y por debajo de esa pantalla había una ranura delgada, que se dirigía hacia mí. Me desenganche el pase de pecho y deslice su borde inferior en la ranura, con lo cual la puerta se abrió con un leve sonido electrónico.

Al entrar a la habitación, estaba envuelta por una fragancia de flores. Flores frescas, en contradicción con la temporada de invierno que estaba decorado la habitación. El interior de la habitación del hospital estaba dividido con amplias cortinas, por las cuales lentamente había entrado.

—Por favor, déjala despertar...

Toqué la tela, rezando por un milagro, y tirando suavemente de las cortinas, las aparté.

Era una unidad de cuidados intensivos de alta gama similar a la que yo había estado, incluso el colchón era el mismo. La luz del sol se reflejaba en las sábanas blancas, cayendo suavemente sobre la cara de Asuna. Si no supiera que es lo que había pasado, habría pensado que estaba simplemente durmiendo.

Cuando la visité por primera vez, había tenido este pensamiento: ¿ella desaprobaba que yo fuera a verla así? Tales preocupaciones se habían desvanecido desde hace mucho tiempo. Ella realmente era muy hermosa.

Su bello cabello castaño oscuro, ondulado como si fuera agua en el colchón blanco alrededor de ella, su piel blanca translúcida, con un matiz de rosa en sus mejillas.

Desde el cuello hasta la clavícula, sus rasgos eran exactamente los mismos que en ese mundo. Labios color cereza. Pestañas largas, temblando como si fueran a abrirse en cualquier momento. Si no fuera por el casco.

El «Nerve Gear». Sus tres pálidas luces LED intermitentes brillaban como estrellas, la evidencia de que seguía funcionando. Incluso ahora, su alma todavía estaba atrapada en algún mundo. Tomé su pequeña mano derecha con las mías, sintiendo su calor. La sensación de su agarre firme como lo había sentido de la misma manera antes. Contuve la respiración, tratando desesperadamente de contener las lágrimas mientras decía su nombre...

—Asuna...

El sonido de su despertador me devolvió a la realidad. Sin darme cuenta, ya era mediodía.

—Ya me debería ir, Asuna. Vendré de nuevo pronto.

Fui alertado entonces por el sonido de las puertas corredizas abriéndose, y volví mi atención a dos hombres que entraron a la en la sala.

—Oh, Kirigaya-kun. Pido disculpas por esta molestia.

Un hombre mayor se presentó ante mí con una expresión facial tranquila, devolviendo la tarjeta que tenía en la mano al bolsillo. De su físico y apariencia, parecía ser un hombre animado y confiado, pero tenía el pelo gris que era el resultado de dos años de preocuparse por su hija. Este era el padre de Asuna, Yuuki Shouzou. Yo había escuchado de Asuna previamente que su padre era un empresario, pero eso no hizo nada para frenar mi sorpresa al saber que él era el presidente de la empresa de electrónica «RECTO».

Incliné un poco la cabeza y hablé.

—Hola. Lamento interrumpir, Yuuki-san.

—No es nada, no es nada. Teniendo en cuenta que siempre vienes aquí de esta manera, yo debería ser el que se disculpara. Estoy seguro de que mi hija también estaría contenta.

Se acercó a la almohada de Asuna, acariciándole el pelo distraídamente mientras miraba con tristeza el rostro de Asuna. Un momento después, él me presentó al hombre que estaba detrás de él.

—Se trata de alguien nuevo. Él es el director de nuestro instituto de investigación, Sugou-kun.”

Mi primera impresión de él fue muy positiva. Era un hombre alto, vestido con un traje gris oscuro, con un par de anteojos amarillos enmarcados en perfecto equilibrio sobre el puente de su nariz. Sus ojos se escondían detrás de sus lentes delgados, y su sonrisa perpetua completando la imagen. Me imaginé que era un poco mayor a los 30 años.

Él extendió su mano y dijo:

—Es un placer conocerte. Soy Sugou Nobuyuki. Usted debe ser ese héroe Kirigaya-kun.

—Kirigaya Kazuto. Encantado de conocerle.

Sugou me estrechó la mano y volví la cabeza para mirar en dirección a Yuuki Shouzou, su mano sosteniendo ligeramente su cabeza vuelta hacia abajo.

—Sobre eso, lo siento. Los servidores de SAO ya han sido cerrados. Este incidente es casi como algo que te gustaría ver en la TV. Él es el hijo que tiene toda mi confianza. Desde hace algún tiempo, no ha tenido contacto con la familia.

—Presidente, este asunto es...

Sugou aflojó su mano, volviéndose hacia Shouzou y habló.

—El próximo mes, quiero decirle claramente a todos.

— ¿Es eso cierto? Pero, ¿eso está realmente bien? Todavía es muy joven, su vida no ha hecho más que empezar...

—Mi decisión está tomada. Quiero aprovechar este momento en que Asuna sigue siendo hermosa... y que ella use un vestido de novia.

—Parece que has pensado en esto.

—Con eso, me despido. Nos vemos de nuevo Kirigaya-kun.

Él asintió con la cabeza, se dio vuelta y salió por la puerta, cerrándola detrás de él. Los hombres que quedaron en la habitación fueron Sugou y yo.

Sugou Nobuyuki se movió lentamente al lado de la cama, de pie frente a mí. Le acarició el pelo castaño a Asuna, haciendo ruidos mientras su mano izquierda se arrastraba por el pelo. Me invadió una sensación de asco.

—Cuando estabas en el juego, tú viviste con Asuna, ¿verdad? —. Dijo Nobuyuki-san.

—...uhm...

—En ese caso, nuestra relación puede ser un poco complicada.

Sugou levantó la vista y tuvimos contacto visual. En ese momento, me di cuenta de que mi impresión de este hombre no podía estar más lejos de la verdad.

A través de sus finas gafas, sus pequeñas pupilas daban la impresión de sanpaku, y los labios que se curvaron en una sonrisa. Estos, todo junto, desprendían una sensación de insensibilidad fría. Un sudor frío corrió por mi espalda.

—Sobre lo que acabo de decir...

Sugou emitía una sonrisa aburrida.

—Eso era, el matrimonio de Asuna conmigo.

No podía pronunciar una palabra. ¿Qué ha dicho? El comentario de Sugou envolvió mi cuerpo como una ráfaga de frío. Después de unos momentos de silencio, me las arreglé para decir:

— ¿Crees que te dejaría salirte con la tuya?

—Oh, ciertamente. Para recibir la aprobación en este tipo de circunstancia sería del todo imposible. Legalmente, yo soy un hijo adoptivo de la familia Yuuki. Aunque, en realidad, ella me ha odiado desde hace algún tiempo.

Los dedos de Sugou se situaban en los labios de Asuna.

— ¡Alto!

Yo agarré inconscientemente la mano de Sugou, obligándolo a alejarse de la cara de Asuna.

Gritando, le dije:

—Maldito... ¿te atreves a aprovecharte de la condición de Asuna?

— ¿Aprovechar? No, no, esto está dentro de los límites. Honestamente, Kirigaya-kun. ¿Sabes lo que le pasó a la empresa de SAO, «Argos»?

—He oído que quebraron.

—Correcto. Los costos de desarrollo, además de los daños y perjuicios los puso a todos en deuda, y la compañía finalmente se declaró en quiebra. Por lo tanto, el mantenimiento de los servidores de SAO está ahora bajo la responsabilidad del departamento de tecnología de Full Drive RECTO. Específicamente, mi departamento.

Desde el otro lado de la cama, Sugou se volvió hacia mí. Revelando una sonrisa demoníaca, él avanzó más cerca de la mejilla de Asuna.

—Es decir que ella todavía está viva porque yo lo permito. Por lo tanto, ¿no te parece que debería ser compensado por mis problemas? ¿O me equivoco?”

Al oír esto solo reforzó mi convicción.

Este hombre quería aprovechar la situación de Asuna y usar su vida para cumplir sus ambiciones.

Girando se levantó y me miró con desprecio, la sonrisa desapareció de su rostro. Con un tono helado, habló una vez más.

—No sé qué pasó entre tú y Asuna en el juego, pero te quiero fuera de su vida de ahora en adelante. Espero que no tengas ningún contacto con Yuuki y su familia en el futuro.

Apreté los puños, enfadado por mi incapacidad para hacer algo. Me sentí tan impotente. Varios momentos de silencio pasaron. Luego, Sugou dijo con un tono burlón:

—La ceremonia de la boda se llevará a cabo la próxima semana aquí en esta gran sala. Espero que vengas. Aprecia este último encuentro entre ustedes, Señor Héroe.

Yo quería una espada en ese momento para perforar su corazón, cortar su cuello. No sé si él sentía una agitación como la mía, pero me palmeó el hombro, giró bruscamente y salió de la habitación.

Cuando llegué a casa, el recuerdo de nuestro encuentro todavía ardía fresco en mi mente. Me acosté en mi cama y me quedé mirando la pared en un estado de estupor.

—Es decir, el matrimonio de Asuna conmigo—.

—Ella, todavía está viva porque yo lo permito—.

Mi encuentro con Sugou se repetía una y otra vez en mi cabeza, como una película atrapada en un bucle. Mi corazón se sentía como un bulto caliente de metal fundido.

Pero... todo esto es debido a una fuerte sensación de inseguridad.

Sugou siempre fue la persona más cercana a la familia Yuuki. Esta también fue la razón por la que fue capaz de llegar a ser el prometido de Asuna. Es de total confianza a Yuuki Shouzou, también poseía una gran responsabilidad en RECTO. Asuna probablemente estaba dispuesta a casarse con este hombre mucho antes de que nos encontráramos en Aincrad. Comparado con él, nuestro tiempo que pasamos juntos era probablemente nada más que una ilusión. La indignidad de tener que renunciar a Asuna por los caprichos de ese hombre, que en el mejor de los casos, era como el capricho de un niño pequeño.

Para nosotros, el Castillo Flotante de Aincrad era el mundo real. Los votos que habíamos intercambiado allí, las palabras, todo, relucía con el brillo de una joya.

—Quiero permanecer al lado del otro Kirito para siempre—.

Las palabras de Asuna y su sonrisa lentamente se escabulleron.

—Lo siento... Lo siento, Asuna... No... No puedo hacer nada...

Lágrimas de tristeza se deslizaron por mi cara, lentamente y una a una cayendo en el dorso de mi puño cerrado.

— ¡Onii-chan, el baño esta libre!

Suguha gritó hacia la habitación de Kazuto, ubicada en el segundo piso, pero no hubo respuesta. Esa noche, después de regresar del hospital, Kazuto se había encerrado en su habitación, no había bajado ni siquiera a cenar.

Suguha puso la mano en la manija de la puerta, pero vaciló. Si no se ha ido directamente a dormir, entonces tal vez cogería un resfriado, razonó, tomando fuerzas al doblar la manija.

La puerta se abrió revelando un cuarto oscuro.

Él debe estar durmiendo, pensó, y cuando se volvió para salir de la habitación, una ráfaga de aire frío sopló haciéndola temblar. Las ventanas parecían estar abiertas. En realidad no parecía ser de otro modo, pensó sacudiendo la cabeza.

De puntillas atravesó suavemente la habitación, apartando camino hacia la ventana... sólo para encontrar a su hermano acurrucado en la cama, completamente despierto.

—Ah, Onii-chan, lo siento. Creí que estabas dormido—, fue la respuesta perpleja de Suguha.

Después de unos momentos de silencio, Kazuto respondió con una voz desprovista de emoción:

—Lo siento, pero ¿podrías dejarme solo?

—Pero, pero la habitación esta tan fría...

Suguha extendió sus manos y tomó las manos de Kazuto. Se sentían tan frías como el hielo.

—Esto no es bueno, tus manos están congeladas. Cogerás un resfriado, date prisa y toma una ducha.

Parte de la luz de una farola se filtraba por las cortinas, posándose en el rostro de Kazuto. Y en ese momento, Suguha entendió que algo le había sucedido a su hermano.

— ¿Qué pasó?

—Nada.

Su respuesta era más que un susurro ahogado.

—Pero...

Sin esperar a que terminara, enterró el rostro entre las manos. Escondiéndose de Suguha, y con un sentimiento de odio a sí mismo, él dijo:

—Yo realmente soy inútil. No fue hace tanto tiempo que juré no volver a decir esas palabras derrotistas...

A mitad de sus palabras, Suguha ya había comprendido lo que había sucedido. Hablando con una voz temblorosa, tranquilamente, le preguntó:

—Esa persona... Asuna-san... ¿qué fue lo que pasó?

El cuerpo de Kazuto se tensó. En voz baja, lleno de dolor, él respondió:

—Asuna... ha ido a algún lugar... algún lugar lejano. Un lugar... donde mis manos no pueden llegar a ella...

Esta vez fue lo suficientemente claro para ella. Mirando a Kazuto, llorando como un niño delante de ella, el corazón de Suguha fue tocado.

Ella cerró la ventana, corrió las cortinas, encendió el aire acondicionado, y se sentó a su lado. Ella vaciló por un momento, antes de tomar sus manos frías entre las suyas otra vez. El cuerpo acurrucado de Kazuto se relajó en un instante.

Suguha le susurró al oído.

—Ánimo. Si ella es realmente la persona que amas, no debes darte por vencido tan fácilmente.

Estas palabras no salieron fácilmente, y diciéndolas su corazón se sentía como si hubiera sido cortado con una espada. Un sentimiento en lo profundo de su corazón dio origen a este dolor. Me gusta Kazuto-Onii-chan, es el sentimiento que llegó a Suguha fuertemente en este momento.

Yo también. No puedo mentirme a mí misma nunca más.

Suguha apoyó a su hermano, suavemente lo recostó en la cama. Colocándolo debajo de sus sábanas, ella tiernamente cubrió su cuerpo.

¿Cuánto tiempo lo sostuvo? Ella no lo sabía, pero los gritos ahogados de Kazuto se habían convertido en el tranquilo sonido del sueño. Suguha cerró los ojos, con el corazón en silencio se susurró a sí misma.

Mi única opción es renunciar. Todo lo que puedo hacer es enterrar profundamente este sentimiento.

Porque dentro del corazón de Kazuto... ella ya estaba allí.

Las lágrimas corrían silenciosamente por las mejillas de Suguha, cayendo sobre las sábanas, desapareciendo rápidamente.

Mi dulce y apacible sueño fue roto por un repentino estallido de calor.

Yo no estaba completamente despierto, pero había un calor extraño flotando sobre mí, como la luz del sol a través de las ramas de los árboles, acariciando mi mejilla.

Mantuve mis ojos cerrados, y abracé a la chica durmiendo a mi lado. Estábamos lo suficientemente cerca para que sintiera su aliento, así que abrí mis ojos un poco.

— ¿Uwwah?

Lancé un grito y salté hacia atrás unos cincuenta centímetros. Me senté y rápidamente miré a mí alrededor.

Esto es lo que siempre he visto en mis sueños. Aincrad, vigésimo segundo piso en la casa del bosque, imposible. Las partes de la realidad están aquí, mi habitación y mi cama. Sin embargo, aparte de mí, hay otra persona.

Me quedé sin habla. Completamente despierto, rápidamente me levante y puse la manta en su lugar. Con el pelo corto y negro, cejas prominentes, Suguha estaba en pijama, durmiendo sobre mi almohada.

— ¿Cómo?... ¿cómo paso esto...?

Después de pensarlo cuidadosamente, finalmente me acordé de lo que pasó anoche. Es cierto, anoche después de regresar del hospital, parece que hable un poco con Suguha. En medio de la desesperación y el dolor que me había llevado hasta las lágrimas, me consoló y, eventualmente, caí dormido.

—De verdad, parezco un niño pequeño.

Después de sentir un poco de vergüenza, mire a Suguha profundamente dormida. Ella no debería estar haciendo esto.

De repente recordé que algo similar a esto ocurrió en “ese” mundo. Suguha es muy similar a la chica domadora de bestias que me acompañó en el piso cuarenta, ya que también se deslizó en mi cama y me dio problemas similares.

Sonreí al recordar. Mi encuentro con Asuna y Nobuyuki Sugou seguía llenándome de preocupación, pero el dolor punzante en mi corazón lentamente desapareció anoche.

Mis recuerdos de ese mundo, el castillo flotante Aincrad, son tesoros importantes para mí. Los recuerdos felices, recuerdos tristes... demasiados para contar... pero todos esos recuerdos son reales, y no voy a tratarlos de otra manera, incluyendo la promesa entre Asuna y yo de reunirnos en este mundo una vez más.

Tiene que haber algo que pueda hacer.

Justo cuando estaba pensando eso, delante de mí, escuche algo que Suguha murmuró dormida.

—Renunciar... no está permitido...

—Lo que dices es absolutamente correcto—, le susurré. Entonces, mientras me sentaba, toqué la cara de Suguha con un dedo.

—Hey, despierta. Ya es de mañana.

—Hmmph.

Ella dejó escapar un quejido insatisfecho, por lo que metí la mano bajo las mantas y pellizqué sus mejillas.

—Levántate, ya es muy tarde.

Suguha por fin abrió los ojos.

—Ah. ¡Buenos días, Onii-chan! —, murmuró ella, mientras perezosamente salía fuera de las mantas.

Entonces, me contempló con sorpresa y rápidamente miró alrededor de la habitación. Sus ojos adormilados de repente se abrieron y sus mejillas se pusieron rojas.

— ¡Ah! Um, Yo...

Sus orejas se pusieron rojas, con el cuerpo rígido, de repente se levantó de un salto y salió corriendo de la habitación tan rápido como pudo.

—Cielos.

Negué con la cabeza y me levanté para abrir la ventana, respirando profundamente el aire frío para conducir lejos a la fatiga.

«News» llegaron cuando agarré una muda de ropa para tomar un baño.

Hubo un tono electrónico y pude ver el destello de alerta por correo electrónico, así que me senté y jugué con la terminal EL.

Desde los últimos dos años que había estado dormido, la estructura del equipo ha sufrido muchos cambios. El agradable y viejo HDD desapareció sin dejar rastro, y fue remplazado por el más moderno SSD, que se ha convertido en el nuevo estándar, y al no presentar un ultra-alto no inestable MRAM, por lo que no hay tiempo de retraso durante la transferencia, sino que sucede instantáneamente. El correo electrónico enviado ha sido actualizado, y el nombre con el “remitente” es «Agil».

En el piso 50 del bloque principal de Aincrad vivía Agil, el dueño de un almacén en «Algade». Nos habíamos reunimos por primera vez el día 20 en Tokio e intercambiamos direcciones de correo electrónico, pero esta sería la primera vez que realmente nos poníamos en contacto. El título del mensaje decía: “MIRA ESTO”. Cuando lo abrí, no había ningún texto, sólo una imagen adherida.

Me desplacé hacia abajo y abrí la imagen en el monitor, luego miré de cerca la imagen.

La composición era increíble. Pude ver por el característico color y luz que no era, obviamente, el mundo real, sino que un mundo ilusorio generado por computadora. En primer plano de la imagen había una jaula de oro con una mesa blanca y una silla blanca. Y una chica envuelta en una bata blanca, y mirando cuidadosamente a través de la jaula vi su cara...

— ¿¡Asuna!?

La imagen era muy borrosa, pero esa chica, con su pelo largo castaño, era sin duda Asuna, con el rostro desolado y sus manos cruzadas sobre la mesa. Un análisis más detallado mostró alas transparentes extendidas detrás de ella.

Cogí el teléfono de la mesa, y apresuradamente disqué el número que se encontraba en la guía telefónica. El sonido debe haber durado, unos segundos, pero me parecieron horas. Finalmente, la línea se conectó y una voz profunda respondió el teléfono.

—Hola...

— ¡Hey! ¿¡Qué es lo que sabes sobre esa imagen!?

—Mira, Kirito, al menos preséntate en primer lugar.

— ¡No tengo tiempo para eso! ¡Date prisa y dime!

—Es una larga historia. ¿Puedes venir?

—Ahora mismo. Voy a estar allí de inmediato.

Sin molestarme en esperar la respuesta, colgué el teléfono y tomé la muda de ropa. Nunca me había duchado, secado el pelo y puesto mis zapatos tan rápido en mi vida, y en poco tiempo me encontraba saliendo en mi bici. Tampoco este camino nunca pareció tan largo, a pesar de que lo había utilizado en innumerables ocasiones.

El Café-Bar de Agil se encontraba en Taito Okachimachi. Pronto noté el tablero negro y letrero de metal adornado con dos dados, de ahí el nombre «Dicey Café».

Abrí la puerta y con el sonido del timbre de la campana en la puerta. El hombre calvo en el mostrador me miró y se rio.

—Oh, eres muy rápido.

—El negocio va lento como siempre. ¿Cómo demonios le hiciste para sobrevivir estos dos últimos años?

—Claro que esta lento ahora, pero se levanta durante la noche.

La conversación casual me tranquilizó un poco, como si estuviera de nuevo en ese mundo. Nuestro primer encuentro fue algo que había ocurrido a finales del mes pasado.

En ese momento, yo había recibido los nombres reales y direcciones de algunos jugadores de los miembros del Ministerio de Asuntos Internos, como Klein, Nishida, Silica, y Lizbeth, entre otros. Aunque había muchos jugadores que quería ver de nuevo, todos habían regresado al mundo real, y mantenerse en contacto era complicado. El primer lugar que visité fue esta tienda.

—Entonces, ¿qué es lo que quieres que te diga? —. El dueño de la tienda se veía un poco triste.

Su verdadero nombre es Andrew Gilbert Mills. Me parece increíble que también administre una tienda en el mundo real.

Aunque es afro-americano por origen étnico, sus padres le tomaron cariño a Japón y abrió su Café-Bar aquí, en Okachimachi a la edad de 25 años. Es más, entre sus clientes había encontrado una hermosa y virtuosa mujer. Luego, él también se había quedado atrapado en el mundo de SAO durante dos años. A su regreso, esperaba ver la tienda cerrada desde hace mucho tiempo pero se había salvado gracias a los esfuerzos de su esposa. Verdaderamente una historia conmovedora.

A decir verdad, era extraño que no hubiera muchos clientes. La tienda tenía un diseño compacto, pero con cuatro sillas y un mostrador, un lugar luminoso y colorido que era atractivo y relajante a la vez.

Me senté en un banco de cuero, pedí una taza de café y comencé a cuestionar a Agil sobre la imagen.

—Entonces, ¿qué pasa con esa imagen?

El gerente de la tienda no respondió de inmediato. En cambio, me observó mientras sacaba un paquete rectangular de debajo del mostrador y lo empujó hacia mí.

El empaque era claramente de un software de un juego. Noté de forma particular la clara etiqueta de «Amusphere» en la esquina superior derecha.

—No he oído hablar de este tipo de hardware antes.

—«AmuSphere». Salió mientras todavía estábamos en ese mundo. Es la siguiente generación de tecnología FullDive, el sucesor del Nerve Gear.

Mientras miraba el logo con sentimientos encontrados, Agil dio una explicación simple.

Después del incidente, el Nerve Gear fue apodado como la “máquina demoniaca”, y así ningún fabricante se atrevió a involucrarse en el género de juegos con tecnología FullDive.

Sin embargo, 6 meses después del incidente SAO, una nueva compañía fue fundada, con el lema “seguridad absoluta”. Y se dieron a conocer los modelos sucesores del Nerve Gear, y como estábamos atrapados en Aincrad en ese momento, no teníamos conocimiento de ello.

Eso me ayudó a entender la situación un poco mejor, pero debido a que no puse mucha atención en los juegos siguientes a lo que había sucedido y aún no tenía una idea clara de las cosas.

—Así que ¿este es un VRMMO también?

Lo sostuve en mi mano y cuidadosamente lo inspeccioné. La imagen mostraba un profundo bosque con la luna llena flotando en lo alto, delante de ella una chica vestida con un traje de fantasía. Una espada en su mano, volando por el cielo con un par de alas transparentes. Debajo de la ilustración, un título... «ALfheim Online».

— ¿ALfheim...Online? ¿Qué significa esto?

“Así como el nombre suena. Significa “Hogar de Hadas”.

— ¿Hadas? Todavía estoy un poco confuso. Este juego no es muy serio, ¿no?

—Eso, eh, puede ser. Sin embargo, he oído que es bastante difícil.

Agil colocó una humeante taza de café delante de mí, riendo. La levanté disfrutando de la fragancia, mientras continuaba preguntando.

— ¿Cuál es la dificultad que tiene?

—El sistema de Skills es extremo, y el juego se centra en las habilidades del jugador. Y el PK está permitido.

— ¿Extremo...?

—Los «Niveles» ya no existen en este juego. Todas las habilidades aumentarán solamente repitiéndose. El sistema de batalla se basa en la capacidad atlética del jugador, en vez de las Sword Skills como en SAO. Pero a pesar de estas pequeñas diferencias, la tecnología es más o menos la misma que en SAO.

—Ah. Eso suena bastante impresionante.

Dejé escapar un silbido apreciativo. La creación del Castillo Flotante Aincrad había llevado al extremo toda la capacidad de ese genio loco, Kayaba Akihiko. Que alguien más pudiera crear un mundo de realidad virtual al mismo grado es un poco difícil de creer.

— ¿El PK está permitido?

—Al iniciar, los jugadores pueden elegir entre una variedad de razas de hadas, y solamente entre razas opuestas es permitido.

—Esa ridícula dificultad. Independientemente del alto nivel tecnológico, se siente más como si estuviera hecho para jugadores fanáticos. Dudo que sea muy popular—, le dije con el ceño fruncido.

A medida que Agil me escuchaba, dejó de mirarme seriamente y sonrió.

—Yo solía pensar de esa manera, pero ahora estoy pensando que va a ser muy popular entre la gente común, la razón principal es que en este juego, tienes la habilidad de «Volar».

— ¿Volar...?

—Con las alas de hadas. A diferencia de los juegos anteriores, el controlador está equipado con un motor de vuelo, permitiendo a los usuarios volar libremente.

Nunca he pensado en las posibilidades de vuelo antes. Después de que el Nerve Gear fue desarrollado, muchos VR de juegos aéreos fueron desarrollados, pero fueron controlados por el control vehicular. Volar por medios humanos no se introdujo simplemente porque el jugador no tendría ninguna experiencia de vuelo y, por lo tanto, sería incapaz de controlar el poder de volar.

En estos mundos imaginarios, las cosas que un jugador puede hacer son las mismas que se pueden hacer en el mundo real. Del mismo modo, aquellas cosas que los seres humanos no pueden hacer en el mundo real, no pueden hacerlas allí. Hacer alas no es algo difícil, pero el movimiento muscular asociado con el movimiento de dichas alas no es tan simple.

En SAO, Asuna y yo tuvimos una increíble habilidad para saltar, por medio de la cual podíamos imitar un vuelo, pero eso y un vuelo libre aún estaban en esencia a mundos de distancia.

—Este concepto de vuelo es increíble y todo eso, pero ¿cómo funciona exactamente?

—Quién sabe, pero tiene que ser realmente problemático. Para empezar, hay que manejarlo con un joystick de una mano.

—...

De repente, tuve el deseo de desafiar este juego, pero inmediatamente lo deje y volví a beber mi café.

—Está bien. Ahora tengo una idea general de lo que es el juego. Volviendo al tema principal. ¿Qué hay con esta imagen?

Agil sacó un trozo de papel debajo del mostrador, colocándolo delante de mí. Era específicamente una foto.

— ¿Qué es lo que ves?

Después de escuchar su pregunta, me quedé mirando la foto durante un rato, antes de que finalmente respondiera.

—Se parece... a Asuna...

—Imagine que pensarías lo mismo. Esta es una captura de pantalla, por lo que la resolución es bastante mala.

—Date prisa y explícalo.

—Es una captura de pantalla de ese juego, ALfheim Online.

Agil me entregó el juego y las imágenes. Había una captura de pantalla del juego, con una visión general del mapa del mundo así como de los territorios, y en el área central estaba un árbol gigante.

—Este es el Árbol del Mundo, o Yggdrasil.

Agil señaló el árbol.

—El objetivo de los jugadores es ser la primera raza en alcanzar la ciudad encima de ese árbol.

— ¿No puedes simplemente volar hacia arriba, entonces?

—Independientemente de la cantidad de resistencia y aguante que tengas para volar, tiene sus límites. Llegar hasta las ramas más bajas es ya imposible. Sin embargo, todavía hay gente que viene con ideas locas, como un grupo de cinco personas que utilizan su vuelo como un cohete de múltiples etapas impulsándose hacia arriba.

—Jajaja, ¿Es así? Incluso si lo llamas una idea loca, es muy creativa.

—Ah, parece ser que fue un éxito. Sin embargo, las ramas eran muy débiles, por lo que su logro sólo puede ser considerable como mucho. Y para probar que se las arreglaron para hacer esto, tomaron muchas fotos como evidencia. Una de ellas era de una jaula que colgaba de una rama de un árbol enorme.

—Jaula...

Mis palabras llevaban consigo una sensación indescriptible, lo cual provocó que frunciera el ceño. Estar atrapado... ese pensamiento inmediatamente entró en mi mente.

—Esta foto fue tomada justo cuando llegaron.

—Pero, ¿por qué Asuna está ahí?

Cogí el juego de nuevo, y me quede mirándolo.

Yo me centre en la impresión en la parte inferior de la caja. «RECTO Progress».

— ¿Qué te pasa, Kirito? Tu cara está un poco pálida.

—Nada... ¿No hay otras fotos? Por ejemplo, «otros de SAO», además de Asuna, ¿que aún no han regresado?

A mi pregunta, el gerente frunció el ceño y sacudió la cabeza.

—No, aunque he oído cosas sobre eso. Pero estas imágenes de «ALfheim Online» no se pueden utilizar para explicar nada. No vayas gritar lobo sólo por esto.

—Sí, lo sé.

Miré hacia abajo, pensando en lo que ese hombre, Sugou Nobuyuki, me había dicho.

El administrador de los servidores de SAO ahora era él, definitivamente lo había dicho. Hablando de eso, él había mencionado que los servidores eran como una caja de color negro, y no podían ser manipulados externamente. En ese momento, había tenido sentido para mí.

Sin embargo, si Asuna continuaba dormida, esto sería muy favorable para él. Es más, una chica que se parecía a Asuna estaba atrapada en un VRMMO diseñado por nada menos que una filial de RECTO. No hay manera de que todo esto sea sólo una coincidencia.

Consideré contactarme con el Ministerio del Asuntos Internos, pero enseguida cambié de opinión. Mi preocupación era demasiada vaga, y yo no tenía una evidencia concreta.

Levanté mi mirada hacia Agil.

—Agil, ¿puedo tener esto?

—No hay problema... ¿Quieres ir a echar un vistazo?

—Sí, quiero confirmar esto yo mismo.

Por primera vez, Agil mostró con una expresión dudosa. Ambos entendíamos los peligros de la VR.

Me crucé de brazos y reí.

—Supongo que si quiero probar esto voy a tener que comprar la nueva consola.

—El Nerve Gear puede funcionar también. AmuSphere es simplemente una versión con un rendimiento mejorado.

—Eso es realmente genial.

Me encogí de hombros, a lo que Ágil dejó escapar una leve sonrisa.

—Bueno, esta no es la primera vez que vas a rescatar a alguien que está atrapado en su propia conciencia.

—No importa cuántas veces se quede atrapada o aprisionada, o cuántas veces tenga que hacer esto.

Y eso fue todo. Asuna y yo no habíamos tenido ningún contacto, excepto por Internet a través del Nerve Gear. Ni siquiera habíamos intercambiado alguna palabra o carta.

Pero esos días de espera habían terminado. Acabando el café de una vez, me levanté. El mostrador de Agil era pasado de moda, similar a su tienda en SAO, completamente desprovista de cualquier caja registradora electrónica o similar. Saqué varias monedas y las coloqué sobre el mostrador.

—Entonces voy a regresar ahora. Gracias por invitarme, y por la información.

—Puedes pagarme de otra manera por la información. Debes rescatar a Asuna, y finalmente terminar con todo esto.

—Así es. Un día, todo esto terminará.

Golpeé mi puño contra mi palma. Entonces abrí la puerta y me fui.

Suguha yacía sobre su cama, y antes de rodar enterrando su cara en su almohada, pateó su cama por unos minutos.

Ya era mediodía, pero todavía estaba en pijama. Hoy es lunes 20 de enero, y las vacaciones de invierno ya han terminado; pero Suguha, en su tercer semestre de su tercer año de escuela secundaria, puede asistir cuando ella guste. Por esa razón, ella sólo muestra su cara en el club de kendo.

En estos momentos su mente estaba repitiendo ese recuerdo una y otra vez, ella ya había perdido la cuenta de cuántas veces lo había recordado. La noche pasada... con el fin de calentar a Kazuto que estaba congelado, se había hundido bajo las sábanas con él, sus cuerpos estuvieron irremediablemente cerca antes de dormir juntos. Había tardado sólo diez segundos antes dormirse, y su débil naturaleza era ahora un motivo de pesar.

—... ¡Soy una idiota! ¡Idiota! ¡Idiota!

Gritó para sí mientras golpeaba la almohada con sus puños.

Al menos podría haberme despertado antes que él y deslizarme fuera, pero él se despertó primero, ¿cómo puedo ahora siquiera mirarlo?

Sus sentimientos de vergüenza y bochorno se mezclaron con sus sentimientos de amor ocultos, y el dolor punzante en el pecho no le permitió respirar. Se cubrió la cara con las manos, y de pronto se dio cuenta de que su pijama aún tenía el olor de su hermano, causando otro fuerte latido en su corazón.

En todo caso, abanicar una shinai hará que todo eso se vaya, y se puso de pie decidida. En su nerviosismo, no estaba segura de si era mejor usar su dogi o ropa casual, pero se cambió rápidamente y fue al patio a practicar.

Kazuto estaba en algún lugar hoy, pero no sabía dónde exactamente, y su madre, Midori, siempre salía a trabajar antes del mediodía. Y su padre, Minetaka, había regresado a Estados Unidos justo después de Año Nuevo, dejando a Suguha sola en casa. De la mesa del desayuno del primer piso, cogió un panecillo de queso y lo llevó a su boca con un gesto muy poco femenino, mientras que con la otra mano agarró un envase de jugo de naranja, antes de sentarse brevemente en el vestíbulo.

Justo cuando ella había tomado un bocado enorme, Kazuto apareció en la entrada, empujando su bicicleta e intercambiaron miradas.

— ¡Guu!

Un pedazo del panecillo se atoró en su garganta, y ella frenéticamente agitó su mano derecha para beber su jugo... sólo para notar que la pajilla había desaparecido.

— ¡Uahh, guu~!

—Oi, oi.

Kazuto corrió al lado de Suguha, tomando el jugo y rápidamente insertó la pajilla antes de acercarlo a la boca de Suguha. Succionando desesperadamente el líquido frío, fue finalmente capaz de tragar el trozo de comida.

— ¡Uah! Casi muero... Esta vez pensé que realmente moriría.

— ¡Que chica más impaciente! ¿No sabes que deberías comer un poco más despacio?

— Mmm~

Avergonzada, bajó la cabeza mirando sus pies. Kazuto se sentó a su lado, se inclinó y comenzó a desatarse los cordones. En la visión periférica de Suguha, ella vio el perfil de Kazuto y una vez más mordió el panecillo. En ese preciso momento, de repente él habló:

—Bien, Sugu, lo de anoche...

Suguha de repente se atragantó, y rápidamente bebió un sorbo de jugo.

— ¿S-Sí?

—Bueno, um, es decir... ¡Gracias!

— ¿Eh...?

Al oír estas inesperadas palabras, Suguha sólo pudo mirar a Kazuto.

—Gracias a ti, mi espíritu ha sido restaurado. Yo... no me daré por vencido. Definitivamente la salvaré, y la traeré para que se conozcan.

Suguha, soportando el dolor de su corazón, sonrió y respondió:

— Mm. ¡Da lo mejor de ti! A mí también me gustaría conocer a Asuna-san.

—Ustedes dos se llevarían muy bien.

Kazuto le dio unas palmaditas a Suguha en la cabeza y se puso de pie.

—Así que, hasta luego.

Con eso, Kirito empezó a correr hasta el segundo piso, y al verlo pasar, Suguha metió el último trozo de su panecillo en la boca.

¿Da lo mejor de ti... yo también debería...?

Al llegar al estanque en el patio, Suguha comenzó a hacer suburi. Sosteniendo su shinai, ella comenzó a moverse en lo que casi podría llamarse una danza, y lentamente comenzó a calentar su cuerpo.

En el pasado, balancear su shinai era todo lo que necesitaba para despejar su mente, pero hoy fue totalmente diferente. ¿Qué había en su mente que parecía imposible de borrar, y ahora estaba firmemente arraigada?

Me gusta Onii-chan... ¿eso está realmente bien?

Anoche, a causa de estos pensamientos, ella ya había decidido renunciar. Lo profundo del corazón de Onii-chan es sólo de esa persona, lo entendía claramente, pero eso no hizo nada por el dolor que sentía.

Pero... tal vez sea mejor así.

Ella estaba disociada, contrariada incluso, era incierto el por qué había llegado a ser tan consciente de Kazuto. Ella, sin embargo, tenía muy claro el cuándo había empezado.

Dos meses antes, su madre fue contactada por el hospital, y huyó al hospital sin vacilación, se apoyó a un lado de Kazuto, con los ojos llenos de lágrimas y mostrando una sonrisa brillante llena de alegría. Kazuto extendió la mano, respondiendo con un tono nostálgico. A partir de ese momento, un sentimiento comenzó a brotar en el corazón de Suguha.

Quiero estar más cerca de él, quiero hablar más con él, me quiero lanzar en él, pero esto, por supuesto, no podía ser.

Sólo estar a su lado y verlo está muy bien también, Suguha se aseguró a sí misma, mientras empezó a balancear su shinai una vez más. Ella se perdió en la práctica y no se dio cuenta de que había pasado mucho tiempo hasta que se detuvo a mirar el reloj, sólo para ver que el mediodía había pasado sin que se diera cuenta.

—Ah, no puedo seguir así. Tengo que reunirme con alguien.

Acabando su práctica, ella puso su shinai contra un pino cercano, y cogió su toalla para limpiar su sudor. Levantó la cabeza para mirar al cielo azul que se asomaba entre las nubes.

Volví a mi habitación, me cambié y coloqué mi teléfono en modo vibrador. Me senté en la cama, abrí mi mochila y saqué el juego que Agil me había dado.

—ALfheim Online.

Yo no había oído hablar mucho de él, así que leí el folleto informativo. En un principio, antes de jugar un MMORPG, me gusta recoger información a través de una serie de revistas y foros, pero esta vez ni siquiera dude. Abrí la caja del juego y saqué del interior el ROM. Luego, conecte el enrutador en el Nerve Gear, e inserte el ROM en la ranura. Después de unos segundos, la luz indicadora principal dejó de parpadear, quedando encendida.

Sentado junto a mi cama, puse el Nerve Gear sobre mis ojos con ambas manos.

El antiguamente brillante Nerve Gear estaba ligeramente dañado, y la pintura se estaba pelando en varios lugares. Durante dos años, había sido mi captor, así como un siempre fiable compañero de armas.

Una vez más, por favor, préstame fuerza.

Con eso en mente, me puse el Nerve Gear en la cabeza y abroché la correa de la barbilla, cerrando los ojos.

La ansiedad y la emoción hicieron que mi corazón palpitara más rápidamente, y mientras yo trataba de frenar los latidos de mi acelerado corazón dije:

— ¡LINK START!

La luz que pasaba a través de mis párpados cerrados desapareció de repente. La transmisión de mis nervios ópticos se cortó de repente, y mis ojos estaban envueltos por la oscuridad.

Inmediatamente, una luz como un arco iris apareció, y un «Nerve Gear» amorfo se formó gradualmente en un logo. Las imágenes, que fueron inicialmente turbias, eran para confirmar la conexión a mi corteza visual. Con el tiempo, una línea de texto apareció debajo del logo para confirmar que la conexión visual estaba bien.

Luego vino la prueba de sonido, y resonaron varios sonidos extraños. Los sonidos que estaban distorsionados inicialmente, lentamente se convirtieron en hermosos sonidos y cambió de tono y armonía, antes de disminuir gradualmente de volumen y eventualmente se desvanezcan. Cuando esto se completó, una línea de texto apareció para confirmar que la conexión al nervio auditivo estuviera igualmente correcta.

El procedimiento de conexión inicial continuó. Ahora cambiando a la sensación del tacto y gravedad, por lo que la sensación de mi cama y el peso desapareció. A medida que las pruebas de conexión continuaban con distintos sentidos, el número de «OKs» indicaba las conexiones con éxito. Si la tecnología FullDive había mejorado, este proceso debería haber sido reducido drásticamente, y todo lo que podía hacer era esperar a que termine.

Y por fin el «OK» final apareció, y al instante siguiente me llevó cayendo, pasando de la oscuridad a los colores del arco iris, una ilusión del mundo. Después de pasar a través de esta serie de anillos, había llegado a un mundo diferente.

En realidad, aún es un poco pronto para decir eso. De la oscuridad surgió una interfaz de registro de cuenta, y el menú principal con el LOGO de ALfheim Online gradualmente apareció, acompañado por una suave voz femenina.

Siguiendo las instrucciones dadas, comencé a crear mi cuenta y mi personaje. A la altura del pecho estaba un teclado virtual pálido y brillante, donde ingresé una ID de usuario y contraseña del modo requerido. Tenía muchos años de experiencia antes de comenzar SAO, por lo que este proceso fue de cierta familiaridad para mí. Dado que este es un juego MMO descargable, normalmente necesitas seleccionar la forma de pago, pero yo había comprado el juego y llegó con un mes de prueba gratis.

Luego tenía que elegir el nombre de mi personaje. No había pensado mucho en ello, pero introduje el nombre de «Kirito».

Este nombre es una forma abreviada de mi nombre real, Kirigaya Kazuto, y no eran muchos los que lo sabían. Los que lo entendían incluía solamente al equipo de rescate del Ministerio de Asuntos Internos, y aquellos con los que tenía una estrecha relación, es decir, el presidente de Recto Yuuki Shouzou y ese Sugou. Por supuesto que también incluía a Agil y Asuna, quien aún tenía que despertar. Pero Suguha y nuestros padres no deberían saber de él.

En el incidente SAO, ninguna de esta información se ha hecho pública, en especial los nombres de personajes. Esto se debió a que en ese mundo había peleas frecuentes entre jugadores y el resultado era a menudo una muerte horrible en el mundo real. Si la publicación de esta información restringida se permitía, no sería difícil imaginar el gran número de demandas que se presentarían.

Por el momento, la culpa de los asesinatos en SAO se puso enteramente en la cabeza de Kayaba Akihiko, cuyo paradero actualmente se desconoce. Los familiares de los jugadores todavía estaban demandando por daños y perjuicios a Argus, cuyas consecuencias han arruinado la compañía. Es decir, mientras que la empresa que solitariamente apoyo a Kayaba voluntariamente corrió la cortina, el torrente inevitable de juicios estaba completamente de acuerdo con las intenciones del país.

Con un poco de miedo me di cuenta de que el nombre es conocido por Sugou Nobuyuki, y dado que era un nombre bastante conocido, lo cambié a la forma romanizada de su forma en kana. Mi género elegido, por supuesto, era masculino.

Luego, la voz me aconsejó crear mi personaje. Esto es cuando el jugador puede elegir como se verá su personaje. Los muchos parámetros son seleccionados al azar y el sistema no explica cómo pueden ser cambiados. Lo que me molestó fue que hay un cargo adicional para cambiar mi apariencia. Lo que, sin embargo, estaba bien.

Hay nueve razas de hadas diferentes para elegir al momento de decidir el papel de mi personaje. Cada raza tiene sus propias fortalezas y debilidades que pueden ser explicados antes de elegir. Salamanders, Sylphs y Gnomes son muy comunes a los juegos de rol, pero Cait Siths y Leprechauns no tanto.

No estoy planeando en jugar este juego muy en serio, por lo que todo está bien conmigo. Así que porque me gustaba su equipo inicial de tema negro, seleccioné el «Spriggan» y presioné «OK».

Después de completar la configuración inicial, la voz artificial resonó diciendo: “Buena suerte”, y me enviaron otra vez en el vórtice de luz. De acuerdo a la voz, estaba siendo enviado a la ciudad natal de mi raza, los Spriggans, como punto de partida para el juego. La sensación del suelo desapareció para ser sustituida por una sensación de flote y a continuación, por la sensación de caer en un nuevo mundo. La luz brillante marcó la transición, y el nuevo mundo surgido gradualmente y ganó profundidad. Fui cayendo hacia un pueblo desde lo alto en la oscuridad.

Después de dos meses de tiempo fuera del FullDive, la estimulación una vez más despertó mis nervios. De esta manera, poco a poco me acercaba al delgado castillo en el centro de la ciudad

En ese momento.

La escena ante mis ojos de repente se congeló. Defectos aparecían aquí y allá mientras algunos de los polígonos desaparecían, y el ruido como de un rayo se oyó en todo el mundo. La resolución de todos los objetos disminuido drásticamente, a un tipo de mosaico, y el mundo se disolvió y se derrumbó por completo.

— ¿Q-Qué demonios?

Ni siquiera el sonido de mi grito se oía... Y empecé ferozmente una caída en picada de nuevo. Sin un final a la vasta oscuridad, descendí hacia el suelo en caída libre.

— ¿¡Qué hago ahora!? ¡AHHHHHHHH!

Mis gritos fueron absorbidos por la oscuridad del vacío antes desaparecer poco a poco.


Traducción:

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